Sin reforma, fondo de pensiones BUAP se agotaría en 2030
PUEBLA, Pue., 20 de octubre de 2026.- A través de un posicionamiento, trabajadores de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas rechazaron el convenio de modificación del contrato colectivo de trabajo 2025-2027 presentado por la Asociación Sindical del Personal Académico de la BUAP (ASPABUAP), cuyo objetivo es reformar el sistema actual de jubilaciones y pensiones.
En el escrito, difundido en redes sociales y compartido por trabajadores de la máxima casa de estudios, exigieron que el convenio esté sustentado en información verificable, que exista responsabilidad institucional y que se respete la legislación laboral.
También cuestionaron el procedimiento para aprobar los cambios, pues señalaron que, de acuerdo con la información presentada por el secretario general del sindicato, únicamente 19 personas de una comunidad de más de 123 académicos de la facultad estarían habilitadas para votar el próximo 28 de octubre.
Los trabajadores citaron el artículo 400 Bis de la Ley Federal del Trabajo para defender que la modificación contractual debe someterse a la aprobación de la mayoría de las personas trabajadoras mediante voto personal, libre y secreto. Por ello, solicitaron una consulta democrática e incluyente, así como un proceso amplio de información, análisis y deliberación antes de modificar las condiciones de retiro del personal universitario.
Entre las principales inconformidades, los académicos advirtieron que la reforma podría provocar una ola de jubilaciones debido a la disminución progresiva del salario prevista en el convenio, lo que también afectaría a los estudiantes ante la posible salida de profesores con mayor experiencia. Además, cuestionaron que se les impongan nuevas cargas económicas sin conocer con precisión la situación financiera del fondo de pensiones y las obligaciones acumuladas de la universidad.
Entre sus principales dudas y exigencias destacan:
• Cálculo de las pensiones: pidieron aclarar cómo se determinará el salario regulador, propuesto en 85 por ciento del promedio ponderado de los salarios de cotización de los últimos diez años, y qué significa exactamente la ponderación.
• Antigüedad y años de cotización: cuestionaron la exigencia de 35 años de cotización para recibir una pensión equivalente al 100 por ciento del salario regulador, debido a que los descuentos al fondo comenzaron en 2003. Solicitaron explicar cómo se reconocerá el servicio previo y quién cubrirá los periodos sin cotización.
• Aumento de aportaciones: rechazaron que el personal en activo deba aportar 15 por ciento de su salario, además de contribuciones adicionales de 4 por ciento del salario base para trabajadores activos y 3 por ciento de las pensiones.
• Regímenes pensionarios: pidieron aclarar las diferencias entre las condiciones aplicables a jubilados, trabajadores con derechos adquiridos, personal en transición y nuevas generaciones.
• Jubilaciones en áreas de riesgo: cuestionaron la eliminación de la modalidad de retiro después de 20 años de servicio en áreas insalubres o de alto riesgo, como las del Hospital Universitario (HU).
• Situación financiera del fondo: exigieron publicar el estado financiero y actuarial, los ingresos, egresos, rendimientos, obligaciones y compromisos del fondo, así como las proyecciones y metodologías utilizadas para justificar la reforma.
• Transparencia y rendición de cuentas: solicitaron información sobre las remuneraciones de las autoridades universitarias, auditorías independientes, mecanismos de fiscalización y distribución de los pasivos pensionarios.
• Legalidad y participación: pidieron determinar correctamente quiénes tienen derecho a votar, garantizar el sufragio personal, libre, directo y secreto, y evitar presiones o represalias contra los trabajadores.
Los académicos también exigieron certeza jurídica para quienes ingresaron a la BUAP antes de que existieran los actuales mecanismos de cotización, así como garantías de que no sufrirán afectaciones por errores u omisiones institucionales. Propusieron crear una mesa plural de análisis y negociación con trabajadores sindicalizados y no sindicalizados, especialistas en seguridad social, actuarios y expertos en derecho laboral. Asimismo, advirtieron que podrían recurrir a las autoridades laborales y jurisdiccionales para solicitar la revisión de la legalidad del procedimiento y defender sus derechos.
Por su parte, el secretario general de la ASPABUAP, Carlos Armando Ríos Acevedo, defendió ayer en rueda de prensa la necesidad de modificar el sistema de jubilaciones y pensiones de la BUAP al advertir que el fondo, que actualmente cuenta con 6 mil 500 millones de pesos, podría agotarse en cuatro años si no se realizan cambios.
El secretario explicó que la universidad tiene cerca de 5 mil jubilados y alrededor de mil 200 académicos que ya podrían retirarse, pero continúan en activo. Añadió que aproximadamente 200 trabajadores académicos y administrativos se pensionan cada año y que en septiembre se recibieron 120 solicitudes de jubilación. De acuerdo con el dirigente sindical, la institución destina alrededor de mil 600 millones de pesos anuales al pago de jubilaciones.
La ASPABUAP sostiene que la reforma es necesaria para garantizar la sostenibilidad financiera del sistema. Sin embargo, los trabajadores inconformes consideran que cualquier modificación debe sustentarse en información verificable, transparencia institucional y respeto a los derechos laborales.