Día de Muertos moviliza a 595 mil personas; reportan saldo blanco
PUEBLA, Pue., 1 de marzo de 2026.- Este sábado por la tarde ambientalistas y ciudadanos se manifestaron en la rotonda al Monumento a Juárez, en la intersección de la 25 Sur y Avenida Juárez, así como en el Parque Juárez, para exigir el cese del proyecto del cablebús impulsado por el Gobierno de Puebla.
La protesta no se quedó ahí. La movilización recorrió calles hasta desembocar en el zócalo de la ciudad de Puebla, donde los inconformes instalaron un micrófono abierto para que cualquier persona pudiera expresar sus argumentos en contra del proyecto.
Los manifestantes sostienen que la obra implicaría el retiro de hasta 980 árboles maduros, lo que, aseguran, generaría un impacto ambiental significativo en distintos puntos de la capital. A través de panfletos distribuidos entre transeúntes y asistentes, explicaron que la intervención no solo afectaría el Parque Juárez, sino también el Parque Ecológico, áreas verdes del CENHCH y el parque Víctor Hugo.
La movilización ocurre luego de protestas físicas y virtuales ciudadanas contra destrucción del Parque Juárez. En esta ocasión, además de rechazar la posible tala de árboles, los asistentes cuestionaron la falta de infraestructura complementaria para el sistema de transporte, el riesgo de desplazamiento de vecinos en las zonas donde se proyectan estaciones y la ausencia de una consulta ciudadana previa.
“Somos ciudadanos por la defensa del parque de Puebla, hoy alzamos la voz como ciudadanía, como vecinos, como personas que aman Puebla, que entienden que una ciudad sin árboles es una ciudad sin futuro”, expresó una mujer a través de un megáfono frente a decenas de asistentes.
En su intervención, señaló que la oposición no responde a un rechazo al transporte público, sino a la forma en que está planteado el proyecto. “No lo hacemos por capricho ni por oposición al transporte público. Lo hacemos porque el proyecto del cablebús, tal como está, amenaza con afectar hasta 980 árboles, muchos de ellos en el Parque Juárez, en el Parque Ecológico, en el cerro de Amalucan y actualmente los recién plantados que no tienen una esperanza”, reclamó.

Los inconformes subrayaron que los árboles jóvenes que eventualmente podrían plantarse tardarían años en ofrecer los beneficios ambientales que hoy brindan los ejemplares maduros, como sombra, captura de carbono y regulación térmica. “No son números, son fauna, espacios de encuentro, de salud, parque y de comunidad”, insistió la ciudadana.
En el zócalo, entre aplausos y consignas, vecinos, estudiantes y activistas compartieron testimonios y argumentos en defensa de las áreas verdes. La exigencia fue clara: detener el proyecto en su forma actual y abrir espacios de diálogo que permitan evaluar alternativas que no comprometan los pulmones urbanos de la capital poblana.




