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PUEBLA, Pue., 5 de febrero de 2026.- Tannia Sánchez pasó de víctima a victimaria, una vez más. Pese a haber huido en repetidas ocasiones de Puebla, a vivir en la calle, a correr de las autoridades que pretendían internarla en un psiquiátrico, y a denunciar que presuntamente su pareja le provocó varios abortos, hoy es ella quien enfrenta señalamientos por amenazas y ciberacoso.
Todo esto, además, después de haber sido presuntamente golpeada y despojada de dinero por su agresor.
Mientras tanto, Leopoldo N., a quien Tannia señala como su agresor, no ha tenido que huir ni ha quedado en situación de calle. Él es propietario de la cadena de farmacias Perla El Carmen y de una empresa de transporte en Puebla.
“La Fiscalía (de Puebla) pretende presentar un peritaje psicológico en el que dice que todo lo que he vivido es una fantasía, sólo porque siento placer.
Cuento con un dictamen emitido por el Instituto de Defensoría Pública, un peritaje colegiado e integral, que demuestra la violencia institucional, la violencia feminicida y el abandono por parte del Estado”, declaró Tannia Sánchez Trejo en un video.
A Quadratín Puebla le fue entregado el dictamen psicológico del Instituto Federal de Defensoría Pública, fechado el 9 de enero de 2026 en la Ciudad de México.
En ese documento se determina que Tannia Sánchez Trejo ha sido víctima de violencia física, sexual, reproductiva, económica, patrimonial y feminicida, además de presentar daño psicosocial severo, estrés postraumático y depresión.
Pese a estos señalamientos, sus carpetas de investigación por tentativa de feminicidio, abuso de confianza y amenazas no han avanzado.
Únicamente se ha logrado la vinculación a proceso por el delito de violencia familiar, pero el caso tampoco ha llegado a una sentencia ni a la imposición de alguna otra medida.
Al sentirse revictimizada y en riesgo, Tannia Sánchez solicitó un metaperitaje de su caso al Equipo Independiente de Investigación en Ciencias Forenses y Derechos Humanos.
El estudio detectó numerosas inconsistencias en el dictamen psicológico emitido a favor de Leopoldo N., dentro del expediente FGEP/CDI/FEIDVGCM/SEXUALES-I/011562/2024.
Este análisis, emitido en julio de 2025, concluyó que existió violencia institucional en contra de Tannia durante todo el proceso.
Además, señaló que el dictamen psicológico estuvo sesgado por el uso de técnicas poco confiables y por no haber tomado en cuenta las pruebas presentadas por Sánchez Trejo, como estudios médicos, por lo que determinó que “el dictamen fue usado para validar una sola versión: la del denunciante”.
Los expertos calificaron ese estudio psicológico como “teatro forense”, al considerar que se emplearon métodos sin confiabilidad científica.
También identificaron violaciones a los derechos humanos de Tannia, entre ellas al debido proceso, a la salud, a la protección frente a la violencia institucional y al ejercicio de derechos en condiciones de vulnerabilidad múltiple.
La primera vez que se intentó vincular a Tannia por ciberacoso fue en julio de 2025, y ahora nuevamente se apeló para volver a denunciarla.
Actualmente ella ya no se encuentra en Puebla, pues asegura que no se siente segura con la Fiscalía General del Estado y que ninguna autoridad ha intentado ayudarla sin revictimizarla.
Por su parte, la defensa de Leopoldo N. ha buscado solicitar la terminación anticipada del proceso por violencia familiar.
Aun así, Tannia Sánchez Trejo resiste y exige justicia. Llegó incluso al punto de disfrazarse de hombre para sentirse más segura en las calles de Puebla.
“No pienso morir en silencio”, reclamó en su video.
¿Qué le pasó a Tannia?
Tannia Sánchez Trejo es una mujer poblana que durante casi nueve años sufrió agresiones físicas, económicas y reproductivas por parte de su entonces pareja, Leopoldo N, a quien acusa de haberla golpeado, controlado, despojado de recursos y de haber intentado privarla de la vida en varias ocasiones.
Mientras su agresor permanece en libertad, ella enfrenta procesos en su contra por ciberacoso y amenazas derivados de haber hecho público su caso, lo que la ha colocado en una situación de revictimización y vulnerabilidad frente a un sistema de justicia que, sostiene, le ha fallado.




