Invertirán más de mil millones de pesos en modernización del Aeropuerto de Puebla
PUEBLA, Pue., 3 de diciembre de 2025.- México enfrenta una desaceleración sostenida en el envío de remesas familiares, una tendencia que ya suma siete meses consecutivos a la baja y que podría tener un impacto directo en estados altamente dependientes de estos recursos, como Puebla, que en 2024 se colocó como el octavo mayor receptor del país.
De acuerdo con el más reciente análisis de BBVA Research, las remesas enviadas a México durante octubre de 2025 alcanzaron 5,635 millones de dólares, la cifra más alta en un año, pero aun así representaron una caída del 1.7 por ciento anual.
El informe también detalla que en octubre se realizaron 14 millones de operaciones de envío, 5.4 por ciento menos que el año anterior.
A pesar de ello, el monto promedio por remesa se incrementó 4.1 por ciento, llegando a 403 dólares.
Otro cambio notable es la forma de cobro: por primera vez en cinco años, más del 50 por ciento de las remesas electrónicas fueron depositadas directamente en cuentas bancarias.
La situación mexicana contrasta con lo que ocurre en otros países de América Latina y el Caribe.
Honduras, Guatemala, El Salvador, Colombia y República Dominicana registraron aumentos en sus flujos de remesas, incluso aquellos con altos niveles de migración indocumentada.
Esto debilita según BBVA la idea de que la política migratoria estadounidense sea la única responsable de la caída en México.
Aunque el endurecimiento en las medidas implementadas por el presidente Donald Trump sí ha exacerbado el problema, el factor clave es la menor incorporación de nuevos migrantes mexicanos al mercado laboral de Estados Unidos, un fenómeno observado desde hace al menos dos años.
A pesar del panorama a la baja, BBVA proyecta que las remesas seguirán siendo fundamentales para millones de familias mexicanas, con un estimado de casi 60,000 millones de dólares para 2026.
Sin embargo, la institución anticipa que la tendencia descendente podría continuar.
Para Puebla, la situación tiene implicaciones directas. Según el Anuario de Migración y Remesas México 2025, presentado en la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), la entidad recibió el 5.2 por ciento de todas las remesas enviadas al país en 2024, equivalente a 3.3 mil millones de dólares.
Esto la mantiene dentro del “top 10” nacional y evidencia el peso económico de su población migrante, especialmente en estados como Nueva York, donde reside una de las mayores comunidades poblanas en el extranjero.
Durante una rueda de prensa en la UPAEP, estudiantes que realizaron el estudio cualitativo “Impacto de las decisiones migratorias en las familias poblanas en la ciudad de Nueva York” expusieron un escenario preocupante: además de que Puebla es la cuarta entidad con más migrantes en Estados Unidos, las recientes políticas públicas han incrementado las deportaciones, lo que ha generado un clima constante de miedo, estrés y precariedad laboral.
Los testimonios recabados revelan que muchos poblanos enfrentan dificultades para sostener dos hogares (el de origen y el de destino) con empleos frágiles, lo que los ha llevado incluso a considerar la autodeportación como salida.
Si esa tendencia se materializa, advierten los autores del estudio, Puebla podría experimentar una disminución aún más importante en el flujo de remesas durante 2026.
Los 14 poblanos entrevistados en Nueva York solicitaron al Gobierno de México tres acciones urgentes:
Mientras BBVA pronostica una caída adicional de 5.8 por ciento en los flujos provenientes de Estados Unidos, estas familias advierten que detrás de los miles de millones de dólares están historias de incertidumbre, riesgo y agotamiento emocional.
Para Puebla, un estado profundamente marcado por la migración, la disminución de remesas no solo se reflejará en los indicadores económicos, sino también en la estabilidad cotidiana de quienes dependen de ese ingreso para sobrevivir.




