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PUEBLA, Pue.- 18 de marzo de 2026.- La rehabilitación del Paseo Bravo dejó de ser una intervención menor. El proyecto, impulsado por el Gobierno de Puebla y el Ayuntamiento de Puebla, se plantea como una renovación integral con impacto urbano, patrimonial y social.
De acuerdo con la Secretaría de Infraestructura, la obra se divide en tres ejes: restauración del patrimonio, renovación de infraestructura y creación de espacios temáticos. El objetivo es modificar el uso del parque y recuperar su función como punto de encuentro.
En el apartado patrimonial, se contempla la intervención técnica del Reloj del Gallito, el quiosco central y monumentos históricos como Nicolás Bravo, Gabino Barreda y la China Poblana. El enfoque es de conservación, bajo criterios avalados por autoridades federales.
La parte urbana incluye la renovación de más de 42 mil metros cuadrados. Se sustituirán pisos, algunos con acabados de talavera, además de un cambio total en el sistema eléctrico y la instalación de luminarias LED.
El proyecto también incorpora espacios temáticos: zonas para juegos mecánicos, áreas infantiles y un espacio dedicado al ajedrez. La intención es dejar atrás la lógica de tránsito y fomentar la permanencia de visitantes.
El proceso enfrentó un periodo de discreción institucional. La razón fue jurídica: el Ayuntamiento entregó el parque al Gobierno estatal mediante un contrato de comodato por cinco años, vigente hasta 2030.
Este acuerdo, junto con la validación del Congreso local y el Cabildo, permitió liberar la publicación de la licitación nacional SPFA-OP-LPE-2025-168. A ello se sumó la supervisión del INAH, que condicionó los tiempos por tratarse de un espacio histórico.
En términos financieros, aunque se manejan cifras cercanas a 40 millones de pesos, el presupuesto se divide en obra civil, restauración y mejoramiento de imagen urbana. Este último rubro contempla la rehabilitación de 5 mil 500 metros cuadrados de fachadas en calles aledañas.
Las autoridades sostienen que el proyecto tendrá efectos en seguridad pública, con nuevas luminarias y cámaras de vigilancia en una zona de alta afluencia. También se busca mejorar la movilidad con señalética para peatones y usuarios del transporte.
Como cierre del proyecto, el gobernador Alejandro Armenta confirmó que la inauguración está prevista para la primera semana de abril de 2026, en la antesala del arranque de la Feria de Puebla.




