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PUEBLA, Pue., 08 de agosto de 2026.- Con más de 1.6 millones de árboles y plantas colocados durante 2025, el Gobierno de Puebla avanza en su estrategia de recuperación forestal, aunque las metas para 2026 son mayores y tienen como principales zonas de atención a los parques nacionales Izta-Popo, La Malinche y Pico de Orizaba-Citlaltépetl, además de otras regiones boscosas del estado.
Durante el primer año de la administración de Alejandro Armenta Mier, las autoridades reportaron la plantación de 1 millón 605 mil árboles y plantas, distribuidos en alrededor de mil 600 hectáreas de 89 municipios. Las acciones incluyeron 27 jornadas de reforestación y más de 500 entregas de plantas, principalmente para atender zonas afectadas por incendios, plagas y enfermedades forestales.
Para 2025, la meta estatal había sido colocar al menos 1 millón 700 mil ejemplares, mientras que para 2026 el objetivo creció a 2 millones 90 mil plantas, lo que representa un aumento en la apuesta del gobierno estatal por recuperar la cobertura forestal. Las jornadas contemplan particularmente las zonas de montaña y áreas naturales protegidas, donde los incendios, la tala y las plagas representan algunos de los principales riesgos.

Uno de los puntos prioritarios es el Parque Nacional La Malinche, donde el Gobierno de Puebla puso en marcha un plan de saneamiento forestal y anunció la plantación de 50 mil pinos, en coordinación con dependencias federales y autoridades municipales. El objetivo es recuperar áreas afectadas y, al mismo tiempo, combatir el deterioro provocado por el insecto descortezador.
En el caso del Izta-Popo y el Citlaltépetl, las autoridades estatales también los consideran territorios estratégicos para la recuperación ambiental. El programa de reforestación contempla trabajos en estas zonas, mientras que la administración estatal ha planteado proyectos de conservación y ecoparques vinculados con las principales montañas de Puebla, con la intención de combinar la recuperación de bosques con acciones de protección ambiental.
Rumbo a los dos años de gobierno, el desafío no sólo será alcanzar los 2 millones 90 mil árboles previstos para 2026, sino lograr que las plantas sobrevivan y que las superficies restauradas puedan mantenerse a largo plazo.
El balance de la administración estatal apunta a una mayor cantidad de árboles sembrados cada año, pero el verdadero reto estará en consolidar la recuperación de los bosques de Izta-Popo, La Malinche y Citlaltépetl, considerados entre los principales pulmones naturales de Puebla.





