Puebla de Zaragoza, Puebla a 08 de noviembre de 2026
Presume la colonia Maravillas a los tamales de Doña Rosy
01 de febrero de 2026
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10:15
Rafael González/Quadratín Puebla
Rafael González/Quadratín Puebla
PUEBLA, Pue., 1 de febrero de 2026.- En la avenida Montes Urales frente a la Cordillera de los Balcanes y la escuela primaria Eugenio Garza Sada, en la colonia Maravillas, se encuentra el puesto de tamales de Doña Rosy. Para muchos comensales son los mejores de la zona, lo mismo que los atoles que oferta.
Este expendio es mejor conocido como “La Piedra”, esto porque en el primer punto donde se instalaron se quedó un sobrante de mezcla de cemento y piedras de cimentación que se fraguaron y formaron una montonera, lo que aprovecharon para delimitar su área de venta.
Con 28 años de actividad, su propietaria, Doña Rosa Estela Córdoba, narró que la primera en producir y mercar estos alimentos fue su suegra. Posteriormente, se incorporaron sus sobrinas y actualmente es su nuera la que está al frente del negocio.
“Aunque nos vamos alternando, porque la gente me busca mucho”, expresó.
Dijo que los tamales que vende son los tradicionales, es decir, de mole, dulce –básicamente de fresa, ya sea con glaseado o sin, con pasas o sin–, salsa roja, salsa verde, jarochos y de queso con rajas y epazote.
Cuestionada sobre cuáles son los tamales que más le solicitan sus comensales, respondió que todos por igual y muestra de ello es que pocas veces regresa sus vaporeras o tamaleras con algún sobrante. “Todos se acaban y en estas fechas, por lo de la Candelaria, más”, contó.
“Lo que sí me piden mucho es el tamal con torta, lo que algunos llaman guajolota. Aquí la gente no le nombra así, solo me piden su tamal con torta o algunos me piden la torta por separado para preparárselos en su casa”, mencionó.
Por lo que respecta a los atoles, su fuerte, y es el que más le piden, es el champurrado, aunque también el arroz con leche es de los más solicitados.
Finalmente, informó que todos los días operan a partir de las siete de la mañana y muchas veces antes de las diez ya se acabaron.