Muere motociclista tras choque con microbús de la Ruta 25 en Puebla
PUEBLA, Pue., 3 de diciembre de 2025. Puebla vivió un miércoles marcado por tres hechos de violencia que abarcaron Coronango, la capital y la zona limítrofe con Tlaxcala.
Los casos, aunque ocurridos en puntos distintos, afectan la percepción de seguridad en la entidad.
En Coronango, vecinos que cruzaban el Puente de San Isidro localizaron el cadáver de un hombre flotando en el río Tlapala. El cuerpo estaba maniatado y presentaba huellas de tortura.
Bomberos rescataron el cadáver y la autoridad ministerial abrió una carpeta de investigación. El hallazgo sugiere un traslado y abandono deliberado, práctica recurrente en la región cuando grupos criminales buscan retrasar la identificación de víctimas.
Sin embargo, no se informó la posible hora de muerte ni si existen registros de denuncias previas en la zona, lo que limita el seguimiento público.
En Puebla capital, un hombre fue asesinado a balazos en La Margarita. Vecinos escucharon varias detonaciones y alertaron al 911. Paramédicos confirmaron el fallecimiento y la Policía Municipal resguardó la zona.
Aunque autoridades señalaron que la víctima tenía antecedentes penales, esa referencia no aclara el móvil. El uso de la ficha delictiva de la víctima plantea un debate frecuente: se identifica al fallecido, pero no se transparenta qué acciones investigativas se activan para detener a los responsables ni si el ataque está vinculado con disputas locales.
Horas después, en un camino de terracería entre Puebla y Tlaxcala, pobladores reportaron la presencia de al menos siete cadáveres dispersos. La confirmación de que el punto pertenece a Puebla trasladó la responsabilidad a su Fiscalía.
La multiplicidad de víctimas y el abandono del cuerpo en zona rural sugieren un mensaje entre grupos, pero las autoridades no han precisado cuántas personas murieron ni si existían indicios de violencia previa en la región. La falta de datos alimenta incertidumbre en un corredor donde han ocurrido hallazgos similares en años recientes.
La población enfrenta la percepción de que la violencia puede ocurrir en distintos puntos en un mismo día, sin claridad inmediata sobre motivos ni responsables.




