Chipilo, entre ejecuciones, presunto narcomenudeo y un ataque contra la Policía Estatal
PUEBLA, Pue., 30 de octubre de 2025.- En el sangriento mundo del narcomenudeo que durante muchos años se ha tejido en los pasillos del Mercado Morelos y en las colonias del oriente de la capital de Puebla, Carolina N, conocida como La Patrona, se volvió sinónimo de control, lealtad y silencio.
Su figura emergió tras la caída de su pareja sentimental, José Christian N, alias El Grillo, considerado uno de los principales jefes del narcomenudeo en Puebla hasta su detención en 2019 y posterior muerte.
De Carolina N poco se sabía antes de su relación con el presunto líder criminal. No hay registro público que detalle a qué se dedicaba, ni vínculos laborales o empresariales formales.
Su nombre no aparecía en padrones comerciales ni registros civiles ligados a actividades económicas. Lo que se conoce proviene de dichos de boca en boca y de fuentes de inteligencia policial.
Se ha señalado que su presencia comenzó a hacerse notoria una vez que El Grillo consolidó su dominio en el Mercado Morelos, presuntamente cobrando cuotas y controlando los puntos de venta de droga.
Fue en esos años cuando La Patrona empezó a ser reconocida como la encargada de poner orden entre los operadores del grupo.
De acuerdo con fuentes ministeriales, tras la captura de El Grillo en un operativo federal en Oaxaca, habría asumido la jefatura operativa del grupo criminal que mantenía el control del narcomenudeo en distintas colonias de Puebla capital.
Con su pareja detenida, La Patrona, según reportes de inteligencia policial, tomó las riendas del grupo con una mezcla de astucia y brutalidad.
Desde el Mercado Morelos extendió su influencia hacia La Acocota, La Ciénega, Clavijero, Los Sapos, San Baltazar Campeche y parte de Amozoc, zonas donde el narcomenudeo, las extorsiones y las disputas por la plaza recrudecieron.
Su estructura, según lo investigado por Quadratín Puebla, se apoyaba en operadores como El Vocho y El Pájaro, quienes mantenían bajo amenaza a comerciantes que se negaban a colaborar con la banda.
La Patrona se convirtió así en el vínculo entre la vieja guardia del mercado y los nuevos grupos que buscaban el control del oriente de la ciudad.
El paradero de La Patrona
A pesar de su protagonismo en los informes policiales entre 2019 y 2021, su rastro se diluyó.
Desde 2022, según lo documentado, La Patrona desapareció del radar mediático y ministerial.
No hay constancia pública de su detención ni de un proceso penal abierto en su contra ante la Fiscalía General del Estado (FGE).
Versiones ministeriales sostienen que habría abandonado Puebla tras una serie de operativos en el Mercado Morelos, trasladándose presuntamente a entidades vecinas, como Veracruz o Tlaxcala, aunque ninguna autoridad lo ha confirmado.
Actualmente, el nombre de La Patrona sobrevive más como un eco que como una presencia, pero entre comerciantes del Mercado Morelos se sigue pronunciando con temor. Algunos aseguran que todavía cobra plaza, a través de intermediarios, otros sostienen que fue desplazada por nuevos grupos que fragmentaron el dominio que alguna vez tuvo El Grillo.




