Gana alumna de la BUAP premio en ciencia médica
PUEBLA, Pue., 14 de noviembre de 2025.- Guillermo Díaz Martínez, candidato a doctor en Ciencias del Agua por la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP), presentó en San Bernardino Tlaxcalancingo su propuesta de potabilización basada en coagulantes naturales derivados de residuos frutales.
Su participación formó parte del Tecmopalehuisque 2025, un tradicional trueque de plantas y semillas realizado en esta comunidad.
A través de un comunicado se dio a conocer que Díaz Martínez impartió el taller titulado “Tratamiento de agua con nopal”, el investigador —ganador del tercer lugar del Premio BASF-UDLAP 2024— explicó que su proyecto emplea polvos obtenidos de cáscaras y residuos de frutas como mandarina, plátano, piña, papaya, tuna y nopal.
Estos materiales orgánicos funcionan como coagulantes que permiten limpiar agua contaminada sin recurrir a químicos industriales.
“Mi trabajo de investigación básicamente es limpiar el agua usando sustancias naturales, en este caso, desperdicios de frutas. Lo que busco es ofrecer una alternativa al uso de químicos, aprovechando materiales orgánicos que generalmente se desechan”, afirmó.
Con cinco años de desarrollo en los laboratorios de la UDLAP, su propuesta demuestra que estos polvos actúan de manera similar a los procesos usados en plantas potabilizadoras.
A través de equipos de prueba como el de jarras, Díaz ha comprobado que el polvo de nopal, por ejemplo, puede unir impurezas, hacerlas sedimentar y dejar el agua limpia en la parte superior.
Este método, señaló, es especialmente útil para comunidades que carecen de acceso continuo a agua potable.
El investigador cuenta con más de 35 años de experiencia en la industria química, donde los últimos siete estuvieron dedicados al tratamiento de aguas. Fue esa trayectoria la que lo llevó a buscar alternativas más limpias y seguras.
“Los últimos siete años estuve vendiendo químicos para tratamiento de aguas, visitando plantas en todo el país, y ahí me nació la idea de utilizar una alternativa natural”, explicó.
Además de reducir costos y aprovechar materiales de desecho, estas sustancias naturales permiten evitar riesgos ligados a químicos convencionales.
“El aluminio, presente en muchos tratamientos, puede terminar en los alimentos o el agua y se ha relacionado con enfermedades neurodegenerativas. Por eso, una alternativa natural y accesible puede hacer una gran diferencia”, sostuvo.




