Chile en nogada deja derrama de más de 2 mil mdp en Puebla
PUEBLA, Pue., 25 de febrero de 2026.- Tras los actos de iconoclasia registrados el pasado 30 de agosto de 2025, Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, en la Fuente de San Miguel, ubicada en la ciudad de Puebla, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) señaló en entrevista que aún no ha sido posible designar una estrategia de rehabilitación debido a diversos procesos administrativos pendientes.
“Estamos ahorita en una situación de gestión administrativa, la cual en cuanto ya logremos terminarla, junto con las instancias centrales del instituto, ya podremos hacerlo”, comentó Gustavo Donnadieu Cervantes, titular del INAH.
Aunque todavía no se ha concretado la rehabilitación, durante la comparecencia de la Gerencia del Centro Histórico, el pasado 22 de octubre de 2025, se informó que, con base en una evaluación preliminar realizada por el INAH a la Fuente de San Miguel, se estimaba una inversión aproximada de 115 mil pesos.
Entre las afectaciones que sufrió la Fuente de San Miguel se encuentran desprendimientos en distintas partes de la estructura, modificaciones en un injerto que ya había sido intervenido con anterioridad y restos de pintura en el tazón exterior de la fuente.
El informe preliminar detalla que en diversos puntos se halló pintura en aerosol, especialmente en el tazón y en la escultura de la musa inglesa que integra el monumento. Asimismo, se registraron fracturas en algunos segmentos del perímetro del tazón, aparentemente provocadas por impactos, lo que agrava el nivel de los daños.
En cuanto a los actos de iconoclasia ocurridos el 8 de marzo de 2025 en el Centro Histórico de la ciudad de Puebla, que, según el Ayuntamiento, ocasionaron daños “menores” al Palacio Municipal y a la Fuente de San Miguel, la Fiscalía General del Estado de Puebla reportó la quema de tres oficinas y que en una de ellas las llamas alcanzaron carpetas de investigación en la Fiscalía Especializada en Investigación de Delitos de Género. De acuerdo con el INAH, estos edificios no son de su competencia directa.
“Como son situaciones ya muy particulares que nosotros no administramos directamente, desconocemos si exactamente ya se han intervenido, pero lo que sí hemos hecho es estar al pendiente junto con cada uno de los propietarios y la instancia municipal, brindando asesoría técnica para que, en el momento en que cuenten con los recursos y las posibilidades de hacerlo, los acompañemos desde el punto de vista técnico”, explicó Gustavo Donnadieu.

Para el Instituto Nacional de Antropología e Historia, las manifestaciones que se realizan cada 8 de marzo respaldan la movilización social; sin embargo, solicita que, en la medida de lo posible, se respeten los monumentos históricos que constituyen el legado cultural para las generaciones futuras.
“Nosotros estamos como institución y apoyamos el tema en lo general y en lo particular. A la par de este respaldo, acompañamos estas manifestaciones en la definición de estrategias de atención a todo lo que sucede en torno a los monumentos históricos y las zonas protegidas por nuestra institución. También tratamos de enviar mensajes a la comunidad para que evalúe los monumentos históricos que forman parte de los recorridos de las manifestaciones, a fin de que, en la medida de lo posible, se respeten y no se complique su conservación, para que podamos preservarlos para las generaciones que nos suceden”, aclaró.
Cada 8 de marzo, mujeres en todo el país recorren las calles principales de sus respectivas ciudades para visibilizar pendientes del Estado, principalmente relacionados con la violencia de género, la falta de seguimiento a carpetas de investigación y la búsqueda de familiares víctimas de desaparición forzada.
En ese contexto, algunos colectivos optan por realizar actos de iconoclasia para marcar frases o símbolos feministas como forma de protesta, mientras que otras manifestantes se limitan a recorrer las calles con cartulinas, exponer sus casos o expresar consignas.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) funciona principalmente como un ente normativo encargado de la protección, conservación y difusión del patrimonio, en particular de edificios del Centro Histórico que datan de los siglos XVI al XIX. Entre sus funciones se encuentran la regulación, supervisión y asesoría técnica, así como el acompañamiento en procesos de conservación y restauración. No obstante, se precisó en entrevista que no siempre cuentan con recursos propios para ejecutar obras físicas de limpieza o rehabilitación.
Uno de los proyectos que están por concluir es la rehabilitación del Templo Conventual de Santa Inés, que sufrió daños significativos tras el sismo del 19 de septiembre de 2017. Así, después de casi diez años, el convento será reabierto próximamente al público.
