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PUEBLA, Pue., 10 de febrero de 2026.- La localización de los restos de María Fernanda y Diana Estrella, casi dos años después de su desaparición, volvió a exhibir las fallas en la búsqueda de personas en Puebla.
Ambas jóvenes permanecieron sepultadas dentro de un domicilio particular, pese a que existían reportes formales, señalamientos directos y un presunto responsable plenamente identificado desde meses atrás.
La línea de tiempo elaborada por Quadratín Puebla inicia el 3 de marzo de 2024, cuando María Fernanda, de 31 años de edad; y Diana Estrella, de 24; acudieron a una fiesta de cumpleaños en un inmueble del fraccionamiento El Roble I, en la zona de Lomas de Coyopotrero de la capital de Puebla.
De acuerdo con las investigaciones ministeriales, en ese lugar convivieron con Alejandro N., entonces policía activo de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal. Tras esa reunión, ambas dejaron de tener contacto con sus familiares.
En los días posteriores se activaron las fichas de búsqueda. María Fernanda, madre de tres hijos, fue reportada como desaparecida con la descripción de la ropa que vestía y señas particulares visibles.
Diana Estrella, quien vivía con una tía al no contar con padres, también fue inscrita en los registros oficiales, aunque sin datos precisos de vestimenta.
Durante meses, los familiares exigieron avances. En reuniones con autoridades estatales y colectivos, Jesús Guerrero, padre de María Fernanda, declaró que no existía información clara sobre el paradero, pese a que ya había una persona detenida.
Señaló falta de empatía institucional y aseguró que la búsqueda continuaría ante la incertidumbre sobre su destino.
El 4 de noviembre de 2025, Alejandro N. fue detenido y vinculado a proceso por el delito de desaparición de personas. Aun así, la localización de las víctimas no ocurrió de manera inmediata.
Fue hasta el 7 de febrero pasado cuando la Fiscalía General del Estado (FGE) realizó un cateo en el domicilio ubicado en la calle Benito Juárez, con apoyo de binomios caninos y personal especializado.
Tras varias horas de trabajo, los agentes localizaron restos humanos enterrados bajo una plancha de cemento.
Peritos del Instituto de Ciencias Forenses efectuaron el levantamiento y trasladaron los cuerpos a la morgue para los estudios correspondientes.
Las autoridades confirmaron que los restos correspondían a María Fernanda y Diana Estrella.
Con este hallazgo, la FGE analiza la posibilidad de sumar cargos por feminicidio al proceso ya iniciado contra el exagente estatal.
El caso deja al descubierto que ambas jóvenes permanecieron ocultas en un inmueble ya relacionado con la investigación, mientras sus familias mantuvieron la búsqueda activa y pública, sin respuestas concluyentes durante casi dos años.




