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PUEBLA, Pue., 16 de marzo de 2026.- El proceso electoral de 2027 en Puebla comenzará a mostrar los primeros efectos de la reforma constitucional de No Reelección, que gradualmente busca cerrar la puerta a la permanencia consecutiva en cargos públicos.
Aunque la prohibición total entrará en vigor en 2030, varios actores políticos ya están llegando al límite de sus periodos legales.
El 1 de abril de 2025 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto que reformó los artículos 59, 115 y 116 de la Constitución. La modificación establece el fin de la reelección inmediata para diversos cargos de elección popular, como alcaldías y legislaturas, dentro de un esquema gradual.
Sin embargo, incluso bajo la legislación previa, algunos perfiles políticos de Puebla están en su último periodo permitido. En particular, varios alcaldes que lograron la reelección en 2024 deberán abandonar el cargo obligatoriamente al concluir su administración en 2027.
Entre ellos destaca Ariadna Ayala, presidenta municipal de Atlixco, quien fue electa en 2021 y obtuvo la reelección en 2024. Con ello agotará los dos periodos consecutivos que permite la legislación municipal vigente en Puebla.
En la misma situación se encuentra Bertha Rodríguez Rodríguez, alcaldesa de Atlequizayan, quien también transita por su segundo periodo consecutivo tras haber ganado nuevamente la elección de 2024.
El listado lo completa Amando Nava Arroyo, alcalde de Aquixtla, quien al finalizar su actual administración también habrá cumplido los dos periodos consecutivos permitidos por la ley estatal.
El escenario es distinto en varios de los municipios más importantes del estado. Alcaldes como José Chedraui en Puebla capital o Tonantzin Fernández en San Pedro Cholula gobiernan su primer periodo, correspondiente al ciclo 2024-2027, por lo que legalmente podrían buscar la reelección.
No obstante, el debate político va más allá de lo jurídico. La reforma federal impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum promueve que los partidos, especialmente MORENA y sus aliados, eviten postular candidatos que busquen repetir en el cargo desde el proceso electoral de 2027.
En el Congreso de Puebla también aparecen perfiles que enfrentan límites políticos para continuar en la misma posición. Aunque la ley permitía hasta cuatro periodos consecutivos para diputaciones locales, los nuevos criterios de renovación interna han reducido ese margen.
Entre los casos más visibles están Xel Arianna Hernández García, diputada del distrito 11 de Puebla, y Guadalupe Yamak Taja, representante del distrito 7 de San Martín Texmelucan, ambas con dos periodos consecutivos en las legislaturas LXI y LXII.
A ellos se suma Jaime Natale Uranga, legislador del Partido Verde Ecologista de México, quien ha mantenido presencia constante en el Congreso local y que, bajo los nuevos criterios políticos de rotación, enfrentaría dificultades para repetir en la misma posición.
La tendencia también alcanza a la Cámara de Diputados federal. Aunque el límite legal es de cuatro periodos consecutivos, perfiles que han ocupado repetidamente una curul, como Fátima Almendra Cruz Peláez en el distrito 15 de Tehuacán, deberán evaluar su permanencia rumbo a 2027.
El mismo escenario se prevé para varios legisladores plurinominales que han alternado cargos entre el Congreso local y la Cámara baja desde 2021. Con la reforma de abril de 2025, los partidos podrían bloquear su intento de repetir en la misma posición.
A pesar de estas restricciones, algunos alcaldes aparecen como posibles candidatos a la reelección en 2027, al encontrarse en su primer periodo. Uno de los casos más visibles es el de José Chedraui en Puebla capital.
Encuestas como las de Mitofsky lo ubican entre los cinco alcaldes morenistas mejor evaluados del país, con niveles de aprobación que oscilan entre 54 y 58 %.
En la zona metropolitana destaca también Guadalupe Cuautle en San Andrés Cholula, quien mantiene una aprobación cercana al 56 %. La alcaldesa panista ya expresó públicamente en enero de 2026 su intención de buscar la reelección, apoyada en su agenda de seguridad e infraestructura educativa.
Otra figura con altas posibilidades es Tonantzin Fernández, presidenta municipal de San Pedro Cholula, cuya aprobación ronda el 60 %. Su administración ha impulsado una agenda de género que incluye la creación de la Secretaría de las Mujeres.
En Tehuacán, el alcalde Alejandro Barroso mantiene una aprobación cercana al 57 %, aunque su futuro político dependerá de cómo cierre 2026 en temas sensibles como la recolección de basura y la seguridad pública.
En el ámbito legislativo estatal, la figura más influyente era Laura Artemisa García Chávez, como presidenta del Congreso de Puebla. Sin embargo, al ser nombrada secretaria de Bienestar, es prácticamente imposible que regrese al Congreso local.
También aparece en las proyecciones Samuel Aguilar Pala, actual secretario de Gobernación estatal, cuyo nombre suena para encabezar listas legislativas o buscar un cargo de elección directa en 2027, respaldado por su exposición mediática y su participación en mesas de diálogo y manejo de crisis como incendios forestales.
El panorama político rumbo a 2027 está condicionado por dos factores centrales. El primero es el llamado Efecto Armenta, que podría impulsar una renovación de perfiles si el gobernador decide apostar por nuevas figuras dentro de su proyecto político.
El segundo factor es la presión política derivada de la reforma de No Reelección. Aunque legalmente algunos funcionarios aún podrían repetir en el cargo, la línea política impulsada desde la Presidencia de la República busca promover un relevo generacional dentro de la llamada Cuarta Transformación.




