Sobreviven grupos criminales en Puebla a la caída de sus líderes
PUEBLA, Pue., 27 de abril de 2026.- La prostitución en Puebla ha registrado un incremento desde la pandemia, con una transformación silenciosa pero profunda: de las calles a las pantallas. En 2024, de acuerdo con datos del Ayuntamiento de Puebla, se contabilizaban alrededor de 2 mil mujeres en esta actividad; para 2025, la cifra se duplicó a 4 mil. Activistas señalan que tan sólo en el Centro Histórico de la capital pueden identificarse hasta 500 casos.
Aunque la presencia en vía pública parece haber disminuido, el fenómeno no se ha reducido, sino que ha migrado al entorno digital. A través de redes sociales, grupos de Telegram, Facebook y páginas web, los servicios se ofrecen de forma más directa, con costos que pueden alcanzar los 2 mil 500 pesos.
Este crecimiento ocurre en un contexto de desigualdad estructural. Según la Universidad Iberoamericana, las mujeres en Puebla enfrentan brechas salariales y una carga desproporcionada en labores de cuidado, lo que empuja a este sector hacia la informalidad.
A la par, la trata de personas persiste como un problema grave. Datos de la misma universidad ubican a Puebla en el quinto lugar nacional con más casos; el 63 por ciento de las víctimas son mujeres mayores de 18 años. El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública reporta un aumento del 285 por ciento en víctimas de este delito entre 2018 y 2023.
En este contexto, el Cabildo de Puebla ha planteado la posibilidad de derogar el artículo 29 del Código Reglamentario, el cual sanciona la prostitución en la vía pública con multas de hasta 11 mil pesos. Los municipios donde coincide con mayor claridad la prostitución en línea y la trata son Puebla, Atlixco y San Pedro Cholula.
¿Por qué se prostituyen? Estudios coinciden en que el 90 por ciento de las mujeres en situación de prostitución lo hacen por necesidad económica extrema o explotación. El informe de la ONU de 2024 advierte que el 75 por ciento de las víctimas de trata se anuncia por Internet.
Las consecuencias impactan severamente en la salud: el 68 por ciento de las mujeres presenta trastorno de estrés postraumático, además de una mayor exposición a enfermedades crónicas y el deterioro de su calidad de vida.




