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PUEBLA, Pue., 3 de septiembre del 2025.- El Gobierno de Puebla ha emprendido un megaproyecto verde que, de acuerdo con su planteamiento oficial, tiene como objetivo combinar la conservación ambiental con el ecoturismo y la generación de oportunidades económicas.
La construcción de tres ecoparques en La Malinche, la zona del Izta-Popo y la Sierra Negra ha llamado la atención por lo ambicioso del plan, pues de acuerdo con el Gobierno del Estado, estos espacios ofrecerán infraestructura moderna para actividades recreativas, programas de educación ambiental, acciones de reforestación y espacios destinados a la promoción del deporte.
Estos proyectos han generado reacciones entre comunidades locales, especialistas y autoridades ambientales federales, particularmente en lo relacionado con su posible impacto en ecosistemas catalogados como frágiles.

Contando con 50 hectáreas dentro de un área natural protegida, el ecoparque de La Malinche contó con un presupuesto inicial anunciado por el Gobierno de Puebla de mil 300 millones de pesos; sin embargo, la cifra podría elevarse a mil 900 millones 730 mil pesos por medidas de prevención y mitigación ambiental.
El ecoparque de La Malinche contará con infraestructura como una alberca olímpica, un hotel de cinco pisos, un lago artificial, tirolesa, teleférico, restaurante, gimnasio y otros servicios.
En enero de 2025, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) negó la aprobación del Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA) del proyecto, lo que implicó su suspensión temporal.
De acuerdo con la dependencia federal, entre los riesgos detectados está erosión del suelo, pérdida de cobertura vegetal, disminución en la captación de agua y desplazamiento de fauna silvestre.
No obstante, el Gobierno de Puebla ha emprendido adecuaciones para cumplir con los requerimientos ambientales, siendo la reforestación uno de los ejes centrales.

En las faldas del volcán Popocatépetl se construirá este ecoparque, que tiene como eje principal la reforestación de algunas áreas plantando 441 mil ejemplares de ocote y encino, esto en terrenos que fueron deforestados en el cerro Zapotecas, que es parte del proyecto.
No se cuenta en estos momentos con información oficial de la inversión. La administración estatal reveló que en este ecoparque se incluirá la instalación de ciclopistas, senderos y espacios para deportes de montaña.
La alta biodiversidad de la zona, por lo que se han colocado como factores clave el plan de manejo y las medidas de mitigación.

En las inmediaciones del Parque Nacional Citlaltepetl, cerca del Gran Telescopio Milimétrico, será edificado el tercer ecoparque, que tendrá como objetivo impulsar el turismo de montaña, el senderismo y facilitar el acceso a esta infraestructura científica.
Es el proyecto que menos información oficial tiene, aunque se ha señalado por parte del gobernador Alejandro Armenta, que el proyecto contempla rutas de acceso, miradores y áreas de descanso.

El ingeniero ambiental Enrique Luna Morales mencionó que los ecoparques pueden representar una oportunidad para promover la educación ambiental, activar economías locales y fomentar el cuidado de ecosistemas.
En entrevista con Quadratín Puebla, el especialista enfatizó que su ubicación en áreas que ya cuentan con protección y planes de manejo podría generar retos adicionales.
Luna Morales recordó que La Malinche es un Parque Nacional y Área Natural Protegida que dispone de un plan de manejo vigente. Por ello, cualquier desarrollo ecoturístico debe cumplir con criterios legales y técnicos estrictos, además de considerar los impactos potenciales sobre flora, fauna y mantos acuíferos.
Resaltó que, aunque la reforestación es positiva, también es importante evaluar la presencia y adaptación de especies que han habitado las zonas intervenidas, incluso en condiciones de degradación.
“Aun cuando hay deforestación, hay hábitat ahí, hay microorganismos que con la misma evolución que va teniendo el parque con la tala clandestina, pues se van adaptando y les quitas su lugar donde viven”, reveló.

En San Miguel Canoa, población cercana al ecoparque de La Malinche, es el punto donde los pobladores han manifestado una postura en contra del proyecto, destacando la posible llegada de empresas externas que administren el parque y limiten su participación.
No obstante, el gobernador Alejandro Armenta ha reiterado que los proyectos contemplan la inclusión de la población local y que no se transferirá el control a actores externos.
El Gobierno de Puebla tiene como objetivo que los ecoparques incrementen el flujo de visitantes, generando beneficios en hospedaje, alimentación, transporte y comercio local.
Factores como el cumplimiento de regulaciones ambientales, la participación comunitaria, la atracción de visitantes nacionales e internacionales y la capacidad de mantener un equilibrio entre uso recreativo y conservación son fundamentales en el proyecto de ecoparques.
