Reconoce UDLAP vínculo de María Fernanda y su presunto agresor
PUEBLA, Pue., 19 de enero de 2026.- La localización con vida de Leonardo Ariel Escobar Barrios, académico y editor de la Universidad Iberoamericana Puebla, destapó una cadena de irregularidades graves en su detención y custodia por parte de autoridades federales y municipales en Nuevo León. Lo que inició como un viaje de regreso tras las vacaciones decembrinas terminó en una presunta detención arbitraria, lesiones físicas severas y varios días de desaparición sin registros oficiales.
De acuerdo con el testimonio que el propio Leonardo Ariel difundió públicamente en un video, el 31 de diciembre realizó una escala en el Aeropuerto Internacional de Monterrey, procedente de Colombia, su país de origen, con destino final a la Ciudad de México. La escala sería de apenas tres horas. Sin embargo, en ese punto fue detenido sin que hasta ahora exista claridad sobre el motivo, la mecánica del aseguramiento ni las autoridades que intervinieron inicialmente.
El académico relató que permaneció privado de la libertad durante tres días. Durante ese periodo, denunció haber sido golpeado por elementos de la Guardia Nacional, agresiones que derivaron en la fractura de tres costillas, además de múltiples golpes y lesiones, mismas que posteriormente fueron acreditadas mediante certificados médicos.
Pese a la gravedad de los hechos en rueda de prensa en la IBERO Puebla se denunció que no existe registro de su detención en la Ley Nacional de Registro de Detenciones, una omisión considerada grave por la propia Universidad Iberoamericana Puebla, ya que este mecanismo es clave para prevenir la detención arbitraria y la desaparición forzada.
Otro de los puntos más cuestionados es el vacío de información en su traslado. Según se expuso en rueda de prensa, Leonardo fue detenido alrededor de las 17:35 horas, pero fue presentado ante un juez cívico hasta las 20:00 horas, a pesar de que el trayecto entre el aeropuerto y las instalaciones correspondientes no supera los 15 kilómetros. Durante ese lapso de más de tres horas no existe explicación oficial sobre su paradero.
Tras ser liberado, Leonardo intentó regresar al aeropuerto de Monterrey, pero en circunstancias que no logra recordar fue despojado de todas sus pertenencias, quedando sin recursos económicos, identificación ni medios de comunicación. Solo pudo permanecer una noche en la terminal aérea y posteriormente deambuló durante cuatro días, cada vez en condiciones más precarias, resguardándose entre la maleza y con un deterioro evidente en su estado de salud. Finalmente, fue localizado por una patrulla vinculada a un anexo denominado Fénix, cuyos integrantes, al pensar que se trataba de una persona en situación de calle, lo trasladaron al lugar para resguardarlo.
El reporte oficial de la Fiscalía de Nuevo León confirmó que Leonardo Ariel Escobar Barrios fue localizado con vida en el municipio de Juárez, Nuevo León. No obstante, la Universidad Iberoamericana Puebla denunció la negativa de las autoridades a entregar videos de las instalaciones aeroportuarias, pese a solicitudes judiciales realizadas los días 6 y 10 de enero, así como la falta de explicación sobre por qué Leonardo fue retirado y expulsado del aeropuerto en varias ocasiones tras su liberación.
La IBERO Puebla exigió una investigación transparente y exhaustiva por parte de la Fiscalía de Nuevo León y reiteró su compromiso de brindar acompañamiento legal y psicológico al académico.
El caso, que alcanzó notoriedad nacional, evidenció como subrayó el rector Alejandro Guevara, que no todas las personas desaparecidas cuentan con una red de apoyo institucional y mediática, en un país donde más de 130 mil personas siguen sin ser localizadas.





