Atado de pies y manos hallan cadáver con mensaje delictivo en la Encinos
PUEBLA, Pue., 11 de julio del 2026 - La sirena de las patrullas sonó para acompañar a quien hasta el final cumplió con su deber. Entre aplausos, flores, una guardia de honor y las notas del mariachi, familiares, compañeros y autoridades despidieron este sábado al comandante Agustín Malo Martínez durante una ceremonia de cuerpo presente realizada en la Presidencia Municipal de Santa Clara Ocoyucan, donde fue reconocido como un héroe por su entrega y vocación de servicio.
El uniformado perteneciente a la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal perdió la vida luego de ser arrastrado por la corriente del río Atoyac mientras atendía una emergencia provocada por las intensas lluvias. De acuerdo con los reportes oficiales, el mando policial acudió para auxiliar a habitantes de la colonia Humberto Vidal y ayudó a tres mujeres a intentar cruzar el afluente; sin embargo, la fuerza del agua arrastró la patrulla.
Tras varios días de búsqueda, su cuerpo fue localizado la mañana del viernes, aproximadamente 100 metros río abajo del puente de la colonia Humberto Vidal.

Durante el homenaje póstumo, el presidente municipal, Aristóteles Campos Flores, y los integrantes de la corporación reconocieron el legado del comandante, cuya entrega dejó una profunda huella entre quienes compartieron con él el servicio público. Compañeros montaron una guardia de honor mientras la caravana de patrullas, con las sirenas encendidas, acompañó el último recorrido del oficial.
"Hoy su ausencia duele, pero también nos compromete a continuar su legado con honor y responsabilidad.", dijo.
En el acto solemne se destacó que su muerte representa el sacrificio de un servidor público que eligió permanecer al lado de la ciudadanía en los momentos más difíciles. Entre lágrimas, abrazos y muestras de respeto, familiares, amigos y elementos de seguridad recordaron al comandante como un hombre comprometido con proteger la vida de los demás, incluso a costa de la propia.
"Hoy no despedimos solo a un policía, sino a un ser humano que honró su uniforme con valentía, compromiso y lealtad; su vocación de servicio y entrega a la seguridad de las y los ciudadanos de Ocoyucan deja una huella imborrable en nuestra institución y en cada uno de quienes tuvimos el honor de conocerlo", finalizó.
Con esas palabras, Santa Clara Ocoyucan dio el último adiós a un comandante cuya historia quedó marcada por un acto de servicio que será recordado por la comunidad.
