Vinculan a proceso a menor por feminicidio en Teziutlán
PUEBLA, Pue., 20 de abril de 2026.– La detención de Roberto de los Santos de Jesús, alias "El Bukanas", ejecutada en un operativo conjunto entre fuerzas estatales y federales, ha puesto en estado de alerta máxima a la región del Triángulo Rojo. La caída del que fuera uno de los objetivos prioritarios en el estado abre un vacío de poder que amenaza con desatar una nueva ola de violencia por el control de la estructura delictiva.
Como informó oportunamente Quadratín Puebla, la captura incluyó a varios integrantes de su círculo cercano, golpeando el núcleo operativo de una organización vinculada históricamente al robo de combustible y otros delitos de alto impacto.
Fuentes de inteligencia policial advierten que la estructura de "El Bukanas" no desaparece automáticamente con su arresto. Debido a que el grupo funcionaba bajo un esquema de mandos regionales, se perfilan dos rutas críticas en el corto plazo:
Este fenómeno de "atomización" criminal ha sido una constante en la zona; tras golpes a liderazgos previos, suelen surgir células más violentas o se registra la incursión de cárteles foráneos que buscan apoderarse de las rutas de la ordeña de ductos.
El grupo encabezado por De los Santos de Jesús no se limitaba al huachicol. Informes de seguridad indican que la organización había diversificado sus ingresos mediante:
El Gobierno del Estado señaló que la captura de "El Bukanas" es un avance relevante en la estrategia de seguridad, aunque reconoció que no es un golpe definitivo contra el fenómeno delictivo en la región. Se ha instruido mantener y reforzar los operativos de vigilancia en el Triángulo Rojo para contener cualquier intento de reorganización o incursión de bandas rivales.
La estabilidad de la región dependerá ahora de la capacidad de respuesta de las fuerzas del orden ante la inminente reconfiguración de los liderazgos locales que operaban bajo la sombra del ahora detenido.




