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PUEBLA, Pue., 04 de septiembre del 2026 - El uso irregular del agua comienza a tener consecuencias en Puebla. En lo que va de 2026, autoridades federales han cerrado 20 pozos relacionados con posibles extracciones fuera de la normativa, además de dar seguimiento a más de 100 denuncias que podrían derivar en nuevos procedimientos.
La vigilancia se ha extendido a zonas donde el agua resulta indispensable para el campo y las comunidades, entre ellas Tecamachalco, Tehuacán y la región de Libres-Oriental. En estos puntos existe una fuerte demanda del recurso, por lo que las autoridades buscan evitar que el aprovechamiento sin autorización agrave la presión que enfrentan los acuíferos.
Uno de los principales objetivos de las inspecciones es comprobar que los propietarios de los pozos utilicen únicamente el volumen de agua que tienen permitido. También se revisa que cuenten con los documentos correspondientes y que los sistemas de medición no hayan sido modificados para registrar una cantidad menor a la que realmente se extrae.
El trabajo no se realiza únicamente desde las oficinas. Los recorridos de inspección cuentan con la participación de la Conagua, la Guardia Nacional y autoridades estatales, quienes documentan las posibles faltas.
Cuando se confirma una irregularidad, el sitio puede ser clausurado y el equipo empleado para la extracción queda sujeto a aseguramiento.
Más allá de las cifras, el tema representa una preocupación para Puebla: evitar que el agua disponible siga siendo sometida a una extracción fuera de control.
Las investigaciones continuarán en las zonas señaladas para determinar responsabilidades y, al mismo tiempo, reforzar la protección de un recurso esencial para el consumo, las comunidades y las actividades agrícolas.




