De Gertrudis Bocanegra a madres buscadoras: mujeres protagonistas del Grito
PUEBLA, Pue., 27 de julio de 2026.- El trabajo hecho a mano en los talleres familiares de Puebla recibe un respiro económico vital. Con una inyección superior a los 4.5 millones de pesos, se busca dignificar la labor de quienes preservan las tradiciones en la entidad, entregando recursos directos para la compra de materiales, maquinaria y el desarrollo de marcas locales que puedan competir de manera justa en el mercado.
Esta estrategia, enmarcada en el programa de obra comunitaria, impacta directamente a creadores de nueve municipios distribuidos en seis microrregiones, incluyendo zonas de alta vocación creativa como Tepeaca y Santiago Acatlán. La meta de esta inversión es clara: garantizar que los productores de ónix, barro policromado, cerámica, calzado y textiles no abandonen sus oficios por falta de ingresos, promoviendo la compra directa y eliminando a los intermediarios que encarecen el producto.
El impulso a la economía regional tiene un trasfondo de resistencia frente al mercado exterior. Al financiar a los microempresarios locales, se busca frenar la dependencia de las importaciones masivas, apostando por la calidad del talento interno para abastecer las necesidades del estado y generar verdaderos empleos locales.
Para garantizar que este crecimiento se traduzca en ventas reales, el proyecto contempla la rehabilitación de mercados y la creación de corredores turísticos, gastronómicos y artesanales en rutas estratégicas, asegurando que los visitantes lleguen a las zonas de producción. A la par, el fortalecimiento de la infraestructura carretera y la instalación de alarmas vecinales reafirman que apoyar al sector artesanal exige construir entornos seguros que permitan a las comunidades prosperar desde sus propias raíces.