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PUEBLA, Pue., 29 de abril de 2026.- En un foro de análisis sobre las consecuencias del Cablebús en Puebla, se cuestionó cómo el proyecto es, en esencia, ilegal al no tomar en cuenta la participación ciudadana, el derecho a la movilidad, la afectación real de los árboles y el impacto ambiental, así como el poco beneficio que tendría para el transporte de los poblanos.
“Es ilegal, independientemente de que sean mil árboles o 70. El Cablebús es ilegal. Significa que nos vamos a enfrentar a una oportunidad interesante, que es la modificación del Programa Municipal de Desarrollo Urbano. Si bien antes pudiéramos estar o no involucrados en estos cambios, es una oportunidad no sólo de participación social y ciudadana, sino de un cambio en el modelo de ciudad”, comentó la urbanista Assenet Lavalle.
Por otro lado, Armando Pliego Ishikawa, especialista en movilidad y activista de la agrupación Frente de Colectivos, explicó que el proyecto del Cablebús en Puebla solamente impactaría a 45 colonias de la ciudad, lo que representa el 3.2 por ciento, y que únicamente el dos por ciento de la población utilizaría este transporte. Además, el experto apuntó que se están dejando de lado los problemas que ya enfrenta el transporte público en Puebla.
Asimismo, Juan Carlos Canales, de Red Civil por la Democracia, criticó la creciente inseguridad que se vive en el estado y, junto con el abogado Arturo Mendoza, del colectivo Hermanos Serdán, cuestionó la nula participación ciudadana que tuvo el proyecto.
Una vez más, se reflexionó sobre el posible impacto ambiental que tendría la iniciativa y se reafirmó la necesidad de seguir cuestionándola, pese a la represión que han experimentado los activistas por preguntar sobre el Cablebús en Puebla.




