Blanca Cruz García: de Puebla a la presidencia provisional del INE
PUEBLA, Pue., 17 de julio de 2026.- Desde 2022 se identificó que al menos 26 mil empresas de distintos giros comerciales descargaban sus aguas residuales en la cuenca del Atoyac.
Para 2025, se detectó que 297 contaminaron el afluente y fueron sancionadas con una multa de 32 mil pesos. Ayer, la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena Ibarra, informó que fueron supervisadas 89 empresas, en su mayoría del sector textil, de las cuales ocho fueron multadas por verter sustancias químicas al río.
Las autoridades también reportaron un avance del 85 por ciento en la primera etapa del saneamiento del río Atoyac, un porcentaje que puede resultar alentador, pero que en realidad representa apenas una fracción del trabajo necesario para lograr la recuperación integral del afluente.
Como Quadratín Puebla ha informado, la cuenca del Atoyac es el territorio donde el agua de lluvia escurre hacia el río Atoyac a través de una red de ríos y arroyos interconectados.
De acuerdo con especialistas consultados previamente por este medio, para lograr un saneamiento real del Atoyac es necesario atender la contaminación en toda la cuenca, ya que los afluentes desembocan en el río principal y arrastran contaminantes entre sí.
Para la ambientalista y activista Verónica Mastretta, es indispensable contar con un padrón de datos en el que cada uno de los municipios por los que atraviesa el Atoyac reporte sus avances, a fin de medir el progreso real en el combate a la contaminación del río.
Como ejemplo, la especialista señaló que, aunque la mayor parte de los esfuerzos se concentran en el Atoyac, se ha dejado de lado al río Alseseca, uno de sus principales afluentes que, pese a ser de menor tamaño, es considerado el más contaminado de Puebla.
Ayer, las autoridades federales también reportaron el inicio formal de los trabajos en cuatro plantas de tratamiento de aguas residuales para el río Atoyac. Sin embargo, Quadratín Puebla documentó que hasta marzo de 2026 únicamente 16 plantas de tratamiento se mantenían en operación para atender según datos de la Universidad Iberoamericana de Puebla, los 4 mil 900 puntos de descarga existentes a lo largo del Atoyac y parte del afluente Zahuapan.
"Se han construido plantas que se entregan a los municipios y se paran a los seis meses porque los presidentes municipales no tienen los recursos para operarlas", explicó Verónica Mastretta en entrevista.
Así, como lo ha documentado este medio de comunicación, en 19 años se han invertido más de mil 300 millones de pesos en obras y acciones para sanear el afluente. No obstante, existen casos en otras partes del mundo donde ríos con niveles de contaminación similares o incluso superiores requirieron inversiones mucho mayores y procesos de más de 30 años para comenzar a mostrar resultados positivos.
La primera etapa del saneamiento del río Atoyac, que presenta un avance del 85 por ciento en los 63 kilómetros prioritarios, se ha enfocado en reducir las fuentes de contaminación y recuperar el ecosistema del afluente.
Entre las principales acciones destacan la instalación de 40 kilómetros de colectores, la rehabilitación de cuatro plantas de tratamiento de aguas residuales, la colocación de 12 kilómetros de tuberías de reúso para aprovechar agua tratada en actividades agrícolas, la reforestación de más de mil 100 hectáreas, el desazolve de 20 kilómetros del cauce, la clausura de 110 basureros clandestinos y la regularización de 371 puntos de descarga.




