Busca Puebla asumir la operación de 11 cárceles municipales
PUEBLA, Pue., 3 de septiembre del 2026 - El saneamiento del río Atoyac en Puebla avanza con una estrategia que busca atacar la contaminación desde su origen y evitar que las aguas residuales continúen llegando directamente al afluente, con obras de tratamiento y conducción en municipios de la zona metropolitana y del valle.
El gobernador Alejandro Armenta Mier informó que entre las acciones se encuentran la construcción de plantas de tratamiento en San Matías Tlalancaleca, Huejotzingo y San Martín Texmelucan, además de colectores que permitirán captar las descargas antes de que alcancen el río.
La intervención resulta relevante para las comunidades asentadas a lo largo del Atoyac, debido a que durante años el afluente ha recibido descargas domésticas, industriales y municipales. Por ello, la estrategia federal y estatal también contempla identificar puntos contaminantes, vigilar las descargas y recuperar zonas deterioradas de las riberas.
De acuerdo con información de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), dentro de las acciones de saneamiento se han realizado inspecciones para ubicar descargas de aguas negras, tiraderos de basura y otras fuentes de contaminación. El objetivo es que las obras de infraestructura se acompañen de vigilancia para evitar que el problema vuelva a repetirse.
“Con el saneamiento del río Atoyac, Puebla será ejemplo nacional de economía circular y uso eficiente del agua”, señaló Armenta, quien adelantó que el estado trabaja en un programa para aprovechar el agua que llega al lago de Valsequillo, particularmente en la zona de Totoltepec.
El mandatario explicó que el proyecto contempla darle un nuevo uso al recurso mediante esquemas de economía circular, mientras que otras acciones corresponden directamente al Gobierno de México, a través de dependencias como Conagua.
La estrategia no se limita a las plantas de tratamiento. El plan federal de saneamiento del Atoyac incluye también recuperación de riberas, reforestación, monitoreo de la calidad del agua y remediación ambiental, con la intención de intervenir el río desde las zonas donde se generan las descargas hasta los puntos donde continúa su recorrido.
En Puebla, la primera etapa contempla obras en distintos municipios para reducir la cantidad de contaminantes que llegan al afluente. La apuesta de las autoridades es que el tratamiento de las aguas residuales permita mejorar paulatinamente las condiciones del río y, posteriormente, aprovechar el agua dentro de nuevos proyectos.
El saneamiento del Atoyac representa uno de los principales proyectos hídricos para Puebla, debido al impacto que tiene el afluente en comunidades, actividades productivas y cuerpos de agua como Valsequillo. Las autoridades estatales sostienen que el objetivo es que Puebla se convierta en referente nacional en reutilización y aprovechamiento responsable del agua.