Nada Personal
“El deporte tiene el poder de cambiar el mundo. Tiene el poder de inspirar. Tiene el poder de unir a la gente como pocas otras cosas lo hacen”.
Nelson Mandela
México tiene una larga historia de deportistas que incursionan en la política, en muchos casos aprovechando la popularidad que construyeron durante sus carreras. Sin embargo, aunque los cargos públicos que ocupan son distintos, también lo son su preparación, experiencia y resultados.
Los casos más conocidos son Cuauhtémoc Blanco y Ana Gabriela Guevara, aunque hay muchos otros. Por eso, hoy analizaremos a algunos de los deportistas que han ocupado cargos públicos, sus trayectorias y las controversias que han marcado sus gestiones.
• Cuauhtémoc Blanco
Inició su carrera política en 2015, cuando fue elegido presidente municipal de Cuernavaca. Tres años después ganó la gubernatura de Morelos, que ejerció de 2018 a 2024. En agosto de 2024 asumió como diputado federal por Morena.
En 2015, el Partido Socialdemócrata de Morelos lo postuló para la alcaldía de Cuernavaca. Su candidatura estuvo rodeada de controversia después de que se difundiera un contrato por siete millones de pesos que presuntamente habría recibido a cambio de aceptar la postulación. Aunque el caso generó cuestionamientos públicos, la acusación no debe confundirse con un delito acreditado. Su fama deportiva y su imagen de candidato ajeno a los partidos políticos tradicionales fueron elementos importantes de su atractivo electoral.
Posteriormente, fue postulado a la gubernatura de Morelos por la coalición Juntos Haremos Historia, integrada por Morena, el Partido del Trabajo y Encuentro Social, y ganó la elección de 2018.
En enero de 2025, El Universal publicó un recuento de señalamientos relacionados con sus administraciones municipal y estatal, entre ellos presuntas irregularidades en el manejo de recursos públicos, posibles actos de peculado y abuso de funciones.
Entre los casos reportados se encuentran:
- Presuntas irregularidades en adquisiciones de medicamentos por 206 millones de pesos.
- Obras pagadas cuya operación no se habría concretado, por un monto de 7.9 millones de pesos.
- Faltantes de comprobación por 52.8 millones de pesos en un programa destinado a población sin seguridad social.
Estas cantidades corresponden a señalamientos que requieren distinguirse de las responsabilidades que, en su caso, hayan sido acreditadas por las autoridades. A ello se suman los cuestionamientos sobre la seguridad pública durante su gobierno y las controversias políticas y legales que enfrentó, incluidas denuncias por presunta violencia política contra las mujeres en razón de género.
El caso de Blanco plantea una pregunta importante: ¿hasta qué punto la popularidad de una figura pública puede pesar más que la evaluación de su experiencia y sus capacidades para gobernar?
• Ana Gabriela Guevara
En 2006 participó como candidata del PRD a jefa delegacional de Miguel Hidalgo, en la Ciudad de México. Aunque no ganó la elección, fue su primera incursión electoral relevante.
Durante el gobierno de Marcelo Ebrard encabezó el organismo deportivo capitalino, conocido como Instituto del Deporte del Distrito Federal. Esta fue su primera experiencia ejecutiva en una institución pública relacionada con su especialidad.
De 2012 a 2018 fue senadora por el Partido del Trabajo y presidió la Comisión de Asuntos Migratorios. Durante seis años participó en el Poder Legislativo antes de asumir la dirección de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE).
En 2018 fue electa diputada federal, pero se incorporó al Ejecutivo federal como directora general de la CONADE. Asumió el cargo el 13 de diciembre de ese año, durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, y permaneció en él hasta septiembre de 2024.
Durante su gestión, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) identificó presuntas irregularidades en el ejercicio de recursos públicos que no quedaron aclaradas satisfactoriamente en distintas revisiones. En febrero de 2024 se informó de nuevas denuncias penales relacionadas con la cuenta pública de 2020, que se sumaron a una presentada en 2023.
Posteriormente, en septiembre de 2026, Animal Político informó que la ASF había presentado cinco denuncias penales relacionadas con presuntas irregularidades por hasta 544 millones de pesos durante los ejercicios de 2019 a 2022. Estas denuncias no equivalen, por sí mismas, a una sentencia ni demuestran responsabilidad penal personal de Guevara.
Otro de los principales cuestionamientos a su gestión fue el conflicto con deportistas de distintas disciplinas por la asignación, reducción o suspensión de becas y apoyos. Algunos atletas recurrieron a los tribunales para intentar recuperar los recursos que consideraban que les correspondían.
También generó controversia el costo de su traslado a París durante los Juegos Olímpicos de 2024. Una proposición legislativa presentada en agosto de ese año señaló un gasto cercano a los 160 mil pesos por el vuelo. El cuestionamiento se produjo en medio de las críticas de algunos deportistas por la falta de apoyos; sin embargo, el señalamiento sobre el costo del viaje no demuestra, por sí solo, que se haya cometido una irregularidad.
En cuanto a su preparación académica, las fuentes consultadas no acreditan que haya concluido una licenciatura. Esto no elimina su experiencia deportiva ni los años que pasó en el Poder Legislativo, pero sí permite preguntarnos qué preparación y conocimientos son necesarios para dirigir una institución pública de alcance nacional.
• Rommel Pacheco
Rommel Pacheco presenta un perfil diferente. Cuenta con una licenciatura en Administración de Negocios, cursada en la Universidad Anáhuac, y estudios de maestría en Capital Humano. Además, formó parte del Ejército Mexicano durante aproximadamente once años, donde alcanzó el grado de teniente, de acuerdo con los perfiles biográficos publicados.
Del 29 de agosto de 2021 al 31 de agosto de 2024 fue diputado federal por el distrito 3 de Yucatán, inicialmente por el PAN. En septiembre de 2023 se incorporó a Morena y posteriormente fue candidato de ese partido a la alcaldía de Mérida, elección que perdió.
En octubre de 2024 asumió la dirección de la CONADE, en sustitución de Ana Gabriela Guevara.
Su formación académica y experiencia deportiva lo distinguen de otros perfiles, pero no lo eximen de rendir cuentas sobre su desempeño. En junio de 2026, la revista Proceso publicó una investigación periodística sobre presuntas anomalías durante su gestión, entre ellas contrataciones cuestionadas, posibles conflictos de interés y un contrato de hasta 2.9 millones de pesos relacionado con servicios para eventos de promoción de su imagen.
Estos señalamientos requieren aclaración y seguimiento, sin confundir una investigación periodística con una responsabilidad administrativa o penal ya acreditada.
El caso de Pacheco recuerda que contar con estudios universitarios, experiencia deportiva y trayectoria legislativa tampoco garantiza, por sí solo, una gestión pública libre de cuestionamientos.
¿Qué tienen en común estos casos?
A esta lista podrían sumarse otros deportistas que incursionaron en la política, como Manuel Negrete, Érik «El Terrible» Morales o Jackie Nava. Sin embargo, la pregunta no debería ser si los deportistas pueden convertirse en buenos políticos. Por supuesto que pueden.
Lo importante es evaluar cómo consiguieron sus candidaturas, qué preparación y experiencia tienen para el cargo, qué resultados ofrecen y cómo responden ante los cuestionamientos sobre su gestión.
Una carrera deportiva exige disciplina, preparación y capacidad para competir bajo presión. Pero administrar presupuestos, diseñar políticas públicas, dirigir instituciones y rendir cuentas requiere otras habilidades que deben evaluarse por separado.
El problema aparece cuando los partidos políticos privilegian la popularidad de una figura por encima de su experiencia, sus capacidades y su compromiso con el servicio público.
No se trata de descalificar a quienes provienen del deporte, sino de exigirles los mismos estándares que a cualquier otro funcionario. La fama no debe ser un sustituto de la preparación, ni las medallas una garantía de buen gobierno.
¿Te afecta que los partidos postulen deportistas por su fama, sin experiencia suficiente para el cargo? ¿O consideras que su trayectoria puede ser una ventaja para gobernar?
Te leo en los comentarios.
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