Picotazo Político: MORENA
"Una prensa libre puede ser buena o mala
pero sin libertad la prensa nunca será otra
cosa que mala": Albert Camus
--¿Cuál es el valor del libro Cállense, los nuevos rostros de la censura?,
preguntó un periodista asistente a la presentación del libro editado por Artículo 19
y Grano de Sal.
--Los presentadores, periodistas coautores de la obra se vieron entre sí, la voz de
Gabriela Warkentin. se escuchó: "es muy valioso, invaluable". Sonrientes
asintieron Humberto Musacchio, el compilador y Héctor de Mauleón, una de las
víctimas del acoso político.
La periodista Warkentin señaló que los ataques a los periodistas deben
considerarse una herida social, pues la sociedad debe percibir la censura como un
problema que afecta a toda la comunidad y a la democracia, y no únicamente
como un riesgo laboral para los comunicadores.
El prestigiado periodista sonorense Humberto Musacchio, enciclopedista, ex
militante del Partido Comunista, hombre de izquierda, reconoce haber votado por
Andrés Manuel López Obrador, porque creyó en sus propuestas de cambio.
A siete años de distancia, en el salón de la librería U-Tópicas hizo un llamado a los
periodistas a unirse en contra de la censura de "gobernantes que se sienten
monarcas, pero no lo son, sólo son gentuza", y sentenció: "Si no nos unimos, nos
van a aplastar”, el coordinador de la edición reúne la opinión de 43 periodistas y
tres caricaturistas en "Cállense".
Musacchio Incluye en la antología un artículo de su autoría publicado en Excélsior,
titulado: Morena vs. periodistas, en el que con nombres de ofensores y ofendidos
denuncia ataques a la libertad de expresión consagrada en la Constitución de la
República, en contra de informadores y ciudadanos por parte de autoridades
federales y estatales de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Destaca la
frase: ¿Y la Constitución, apá?
Reconoce el coordinador editorial no estar de acuerdo con todos los que participan
en el libro, pero externó su "respeto a su punto de vista, porque de eso se trata de
respetar la libertad de expresión". En la contraportada del libro se asienta: "Lo que
se espera de un gobierno democrático es el respeto a todas las voces, no que
tolere, y mucho menos aliente, el surgimiento de los nuevos rostros de la censura".
El libro arranca con la historia vivida por el periodista Héctor de Mauleón, bajo el
encabezado: Censura Made in Tamaulipas, cuenta la serie de violaciones a sus
derechos, en su domicilio particular fue notificado de una resolución del Tribunal
Electoral de esa entidad, fue acusado de calumnias y violencia política en razón
de género, él y su diario El Universal.
Vale la pena conocer la versión del autor sobre los sucesos que suscitó la columna
"Huachicol y poder Judicial en Tamaulipas", publicada el pasado 1 de mayo del
presente año, en la que involucró a Tania Contreras, entonces candidata a
magistrada, hoy presidenta del Supremo Tribunal de Justicia de esa entidad.
Contreras se inconformó por mencionarla "como la carta fuerte de Morena" para el
puesto que hoy ocupa, pero su queja propició un ataque institucional contra la
libertad de expresión y la solidaridad del gremio con el periodista y el medio.
De Héctor Aguilar Camín se reproduce su artículo "A callar", en el cual alerta: "los
casos de censura y amenazas de censura, con penas judiciales adjuntas, se
propagan en estos días desde diversas instancias de poder, con la anuencia de
los poderes mayores de la República".
Jesús Silva Herzog Márquez, en su colaboración intitulada: "Callar y obedecer",
con ironía señala que "la ofensa es patrimonio exclusivo del poder", "el trabajo de
los periodistas a los poderosos debe ser reverencial", y agrega "en lugar de
contestar la crítica, denuncian al crítico como violentador", en alusión a la
gobernadora de Campeche, apunta: "quien la critique… merece perder la voz".
La congruencia entre los valores que predican los gobernantes de Morena con lo
que hacen es inconsistente, desde su origen:
Morena nació como asociación civil democrática de centro izquierda en 2011, tres
años después se convirtió en partido político con el objetivo de lograr una
"transformación pacífica, ordenada, profunda y radical del país y construir una
sociedad democrática y justa", prometía.
Un año después, en 2015 se hizo miembro del Foro de Sao Paulo, un espacio
plural de diálogo, búsqueda de justicia social y defensa de la soberanía, pero que
en los hechos cobija la expansión del comunismo, apoya a dictaduras y la erosión
democrática y además mantiene nexos con el crimen organizado.
En los hechos, la transformación ha sido involución y la sociedad no avanza
cuando las instituciones de la transición democrática fueron desaparecidas y la
justicia social no llegó a la mayoría, no bastó con los beneficios otorgados por el
gobierno a través de pensiones o becas del Bienestar ni el aumento de casi 300%
del salario mínimo.
Aunque la 4T presume que entre 2018-2024, salieron de la pobreza
multidimensional 13.4 millones de mexicanos, los analistas independientes acusan
a INEGI de darle a las estadísticas un sesgo favorable al gobierno, puesto que son
evidentes los deterioros en educación; las insuficiencias en atención de la salud y
medicamentos, alimentación, empleo y vivienda y el retroceso en justicia.
Andrés Manuel López Obrador encandiló a intelectuales y periodistas demócratas
quienes lo respaldaron para llegar al poder en 2018, pero ya en la presidencia, a
quienes lo criticaban por actuar como autócrata populista, los desacreditaba al
etiquetarlos como enemigos del pueblo al servicio de la oligarquía neoliberal.
AMLO usó y abusó de las instancias del poder para sembrar una narrativa
populista, en la que los críticos fueron denostados, por "conservadores",
"reaccionarios" o "corruptos", con la recarga personal de odio que adjudicó a
dichos términos.
Desde presidencia se presionó a concesionarios y directivos de medios a través
de condicionar la publicidad oficial, obligándolos a despedir a comentaristas
críticos, a quienes antes eran sometidos a exhibición mediática, incluidos salarios
y datos fiscales, ejerciendo un supuesto "derecho de réplica" presidencial.
La presidente Sheinbaum ha seguido con esa tónica, pero con iniciativas de
reformas legales aprobadas por la mayoría morenista en el Congreso, llevó a otro
nivel las presiones para acallar voces de intelectuales, periodistas y ciudadanos
independientes y analíticos: ahora se recurre a sanciones legales, con imposición
de penas monetarias y penales.
La revuelta pacífica para conservar libertades ciudadanas tiene sustento. Cómo
estarán las cosas que hasta el periodista Julio Hernández López, aliado de la 4T,
luego de eximir de culpa al expresidente López Obrador y a la presidente
Sheimbaum, quienes "han sido insistentes en no prohibir, en no reprimir", en su
columna "Astillero", en La Jornada, incluida en Cállense, acusa a "morenistas
empoderados" de la secuencia represiva y pregunta: ¿qué se busca con todo
esto?
Defender la libertad de expresión es crucial para los ciudadanos y los periodistas
mexicanos, porque es la base de la democracia, aunque a la presidente
Sheinbaum los valores democráticos parecen no conmoverla.
No ha externado su apoyo a María Corina Machado, líder del movimiento
democráticamente ganador de las elecciones presidenciales en Venezuela, la
acusa de pedir apoyo a Estados Unidos, lo que sería injerencismo, pero omite
condenar al gobierno dictatorial militar no democrático de Maduro, quien se
mantienen en el poder por las armas, ya que perdió las pasadas elecciones.
Apoya con petróleo y otros intercambios a los Castro en Cuba, que han pisoteado
los derechos humanos de sus pueblos, entre ellos la libertad de expresión.
También se pronunció en contra del presidente recientemente electo
democráticamente en Chile, José Antonio Kast Rist, considerado de ultraderecha,
cuando a una jefe de Estado y gobierno correspondería respetar la voluntad
soberana de los pueblos extranjeros.
La mandataria mexicana expresó su deseo de que la "ultraderecha no ganará
terreno en México", e instó al "progresismo latinoamericano a mantenerse cerca
del pueblo", y en este punto creo que debe ser congruente con sus dichos, por
encima de los compromisos inconfesables de Morena con los dictadores
procedentes de partidos políticos integrantes del Foro de São Paulo.
Concluyo con una aclaración sobre el valor de Cállense: Los nuevos rostros de
la Censura, su lectura incluyente de diversos puntos de vista, es oportuna para
reflexionar sobre las razones existentes para defender la libertad de expresión, y
su precio de 120.00 pesos, resulta muy accesible, recomendable como regalo
navideño.
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