Cohesión Social
Los profesionales de la política partidista han encontrado reacomodo al acercarse los procesos electorales locales y federales.
Los nombres más conocidos están relacionados a personajes como la diputada federal y actual presidenta del CDE, Xitlalic Ceja García.
Hizo su reaparición pública en un foro académico organizado por la Universidad Iberoamericana, Blanca Alcalá Ruiz, la exalcaldesa, excandidata a la gubernatura y exdiputada federal.
Y quien dio la sorpresa, no por su conversión políticopartidista, sino por el cargo relevante que ocupará en el gobierno del estado, el experredista serrano Carlos Martínez Amador.
Exmilitante del PRI, ferviente seguidor del extinto exgobernador Rafael Moreno Valle Rosas y exdirigente estatal del PRD -aliado al PRI y al PAN con Eduardo Rivera Pérez como candidato a gobernador, Martínez Amador es ahora el director general de gobierno en el equipo del morenista Alejandro Armenta Mier.
Tras bambalinas, hace lo propio otra militante destacada del eclipsado partido del sol azteca, la excandidata a gobernadora y a la alcaldía de San Pedro Cholula, Roxana Luna, quien también ha sido diputada federal.
Lo mismo ocurre con otro exalcalde y excandidato a gobernador, el panista Eduardo Rivera Pérez, entre otros políticos, que empieza a “moverse” para “salir en la foto” en las boletas electorales en las elecciones intermedias para el 2027.
Son más los “ex” que los neopolíticos partidistas que figuran en la barja de cartas de quienes aspiran a ser postulados a cargos de elección popular.
Ceja García, uno de los cuadros juveniles del marinismo, reclutada por Javier López Zavala, es la “carta fuerte” del líder nacional priista Alejandro Moreno para la alcaldía poblana.
La diputada federal del alicaído partido tricolor fue ungida en la presidencia del CDE para posicionarla en imagen y conocimiento, en la antesala de la nominación a la presidencia municipal de la ciudad de Puebla.
El PRI sigue perdiendo presencia e influencia electoral en el estado, agravada por la fuga de dirigentes y militantes, como el exdirigente estatal y senador por el PRI-PAN, Néstor Camarillo Media, ahora como flamante militante del partido Movimiento Ciudadano.
Se suma al éxodo de militantes del partido tricolor la exalcaldesa capitalina Blanca Alcalá Ruiz, quien anunció la defección de las filas del priismo, y le abren las puertas MC y el PAN.
Alcalá puede aportar a favor de la democracia y del desarrollo de la entidad como una buena apuesta en la línea opositora, pero algo distinto tendrá qué hacer y proponer, porque le pesa su pasado priista.
Si priistas poblanos connotados son destacados militantes y gobernantes de Morena en el estado, ¿qué de diferente puede ser una destacada expriista en las filas opositoras o como abanderada del PAN o MC en las elecciones intermedias de 2027?
Y es que hoy pesan más las personas que los partidos políticos, pero hay algunos que manchan como el priismo que se hizo de una senaduría en alianza con el PAN, para que el electo por primera minoría, Camarillo, se marchara al MC con todo y asiento en la Cámara Alta.
Pero no todo es congruencia entre los políticos poblanos, como es el caso del ahora director de Gobierno de la Secretaría de Gobernación.
Martínez Amador, que, a meses de haber ocupada la dirigencia estatal del PRD, con alianza electoral con el PAN y PRI, ahora es funcionario del gobierno morenista y su jefe es contra quien compitió apoyando a Lalo Rivera.
Algo similar ocurre con la perredista - ¿experredista?- Roxana Luna, quien no quita el dedo del renglón de gobernar el municipio de San Pedro Cholula, pero ahora busca la revancha como abanderada de MC.
En los partidos políticos, principalmente opositores, hay muchos aspirantes a candidaturas, donde no figuran caras nuevas ni el relevo generacional.




