Nada Personal
Dos acciones judiciales emprendidas por la fiscal General de la República (FGR), Ernestina Godoy, son la muestra de botón de qué lado masca la iguana.
La abogada de la nación que ofreció no emprender acciones de persecución judicial por motivos políticos se estrenó reaprehendiendo al exgobernador priista César Duarte.
Duarte no corrió una “mejor suerte” que su sucesor, el también exgobernador de Chihuahua, el panistamorenista Javier Corral, que fue protegido por el relevo de Godoy en la Fiscalía General de la Ciudad de México en el gobierno de Sheinbaum para no ser detenido.
El pasado 3 de diciembre la exconsejera jurídica de la presidenta Sheimbaum, ungida como nueva fiscal en sustitución de Alejandro Gertz Manero, se comprometió a no fabricar culpables ni perseguir a opositores.
En México, cuando un político se compromete a tal o cual cosa, siempre hacen lo contrario en el ejercicio de poder; cuando es “no”, es un “sí”.
César Duarte fue detenido por agentes federales de la Fiscalía General de la República al imputarle el presunto delito de lavado de dinero con recursos de procedencia ilícita cuando se desempeñó como gobernador del estado norteño.
El sello de la casa morenista de la “nueva” procuración de justicia se manifestó en la reclusión del político priista en el penal de máxima seguridad en Almoloya de Juárez, donde remiten a los delincuentes más peligrosos.
La orden de captura contra el exmandatario estatal fue emitida el 16 de mayo de 2024 por un Juez de Control adscrito al Centro de Justicia Penal Federal, y casualmente es la primera que ejecutó la fiscal General Ernestina Godoy.
El exmandatario priista chihuahuense que fue captado en un antro bailando de alegría por el cambio de la medida cautelar domiciliaria, ahora bailará con la más fea porque enfrentará a jueces del acordeón de la elección fraudulenta de la 4T-Morena.
Senadores morenistas como Adán Augusto López y Javier Corral, podrán dormir calientitos en sus respectivas casas porque ni la FGR ni los jueces morenistas los tocarán ni con el pétalo de una rosa.
Duarte tendrá que trabajar con sus abogados defensores para demostrar su inocencia -si lo es- ante jueces de consigna y debilitar las pruebas de la representación social “autónoma” de la FGR, que buscarán hundirlo en prisión para utilizarlo como propaganda.
La segunda acción jurídica de la “independiente” FGR fue la reclasificación, en menos de 24 horas, del delito de terrorismo por delincuencia organizada por la explosión de coche bomba que mató a cinco personas e hirió en seis, frente a la sede de policía comunitaria en la comunidad de Coahuayana, en la golpeada entidad de Michoacana.
Los indicios de los daños causados a personas e inmuebles, como lo acreditaron los fotoperiodistas, son evidencias de un acto terrorista, pero la clasificación del delito es impronunciable porque le mete ruido a México como sede del Mundial de la FIFA.
Los fiscales encargados de las indagatorias por órdenes de Ernestina Godoy para reclasificar el delito de terrorismo por el de atentado de la delincuencia, explicarán en la mañanera presidencial del martes 9 de diciembre el tipo de delito que se quiere escuchar.
La persecución del delito y la procuración de justicia no serán de acuerdo con los códigos penales, sino que obedecerán a los códigos de las motivaciones políticas, incluidas aquellas para garantizar la impunidad de presuntos delitos cometidos por morenistas.




