Nada personal
Los dirigentes nacionales de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), estiman entre el 40 y 50 por ciento de pérdidas durante la temporada alta de ventas por el gasto de los padres de familia para adquirir la lista de útiles escolares para el regreso a clases.
Ese 60 o 50 por ciento de la derramas económica que pierde el comercio establecido, miles de millones de pesos por cada ciudad y estado, se queda en la economía informal, en la venta de artículos escolares en la vía pública.
Sí, los padres de familia compran más barato en el comercio ambulante, pero además de adquirir productos de mala calidad que los obligará a un gasto doble, son contaminantes por los altos niveles plomo.
Empero, la peor práctica del cinismo gubernamental son los populistas programas sociales de la entrega de mochilas gratis a los escolares para el regreso a clases en ciudades o zonas rurales de los estados.
Algunos gobiernos facilitan la simulación de las licitaciones para la compra cientos de miles de mochilas con lista de útiles, pero con la participación de productos y firmas chinas a través de testaferros nacionales, lo que hace de la práctica de “beneficios” sociales un negocio multimillonario para asiáticos y varios gobernantes corruptos.
Los comerciantes establecidos libran una batalla desigual diario y cada año en temporadas alta con el comercio informal que invade los principales corredores comerciales de los centros urbanos de los estados; en Puebla ocurre en el Centro Histórico y primer cuadro de la ciudad.
Es desigual el mercado de venta de útiles escolares porque el comercio informal está protegido por grupos delictivos que controlan amplios territorios que disputan con líderes de comerciantes que cobra las cuotas a los oferentes, y éstos corrompen con pagos a inspectores municipales -como sucede en Puebla- para no ser molestados.
En contraste, los comerciantes establecidos de la llamada economía formal, paga impuestos, licencias de funcionamiento, permisos, cumple con el pago de la nómina, servicios públicos, norma de protección civil y cuotas del IMSS y Infonavit, lo no que no ocurre con los comerciantes ambulantes.
Los establecidos, afilados o no a la Canaco, son acosados por inspectores municipales corruptos que utilizan la revisión los reglamentos de normatividad para verificar el más mínimo incumplimiento, para extorsionar a los comerciantes, y no solo con multas oficiales.
Los gobiernos municipales y el SAT (con la coadyuvancia en el estado con la Secretaría de Planeación y Finanzas) aplican un sistema de persecución y acoso fiscal contra los negocios del comercio formal, y les clausuran con la mano en la cintura.
Vaya, los comerciantes establecidos son acosados y extorsionados hasta por los inspectores de Protección Civil y Estatal.
Esos servidores públicos tienen licencia para extorsionar por falta de un extintor o la falta de señalética, mientras en las calles abundas los tanques de gas LP para las papas fritas y preparar alimentos, con el riesgo que implica para la población.
Pero, como en la venta de alimentos en el comercio ambulante por los riesgos sanitarios, los mismos existen en los productos pirata para las listas de útiles, principalmente los chinos, con alto nivel de riesgo a la salud de los escolares por el contenido de plomo.
La permisibilidad de estos gobiernos de la 4T, como ocurría en los anteriores gobiernos del PRI y PAN, la Profeco y la Secretaría de Salud permiten el ingreso y venta de productos asiáticos que ponen en riesgo la salud de la población escolar.
Los productos chinos ingresan por las aduanas donde ha reinado la corrupción -como el huachicol fiscal- y en materia de útiles escolares, es un cinismo completo en la 4T, para favorecer la corrupción aduanal, a grupos del crimen organizado y a líderes de ambulantes.
Es un contrasentido del gobierno federal que promueve supuestamente lo “Hecho en México”, pero en artículos para las listas de útiles escolares abre las aduanas a los productos chinos con todo tipo de prácticas perniciosas, en detrimento de los productos nacionales y de la salud escolar.




