Notas para un lector improbable
La represión policial a las madres buscadoras en la Ciudad México por el gobierno dizque de “izquierda”, es la mejor expresión de la hipocresía y la doble moral del régimen de la 4T entregada al mercantilismo de la FIFA 2026.
No solo impidieron a las madres buscadoras manifestarse, sino que las encapsularon por los granaderos del gobierno de Clara Brugada, para ahogar en el silencio la grave crisis de los desaparecidos.
Y es que detrás del mundial de futbol, o debajo de la alfombra de las oficinas corporativas de la FIFA, esconden una realidad lacerante de la violencia por el crimen organizado y la supresión de libertades.
Es un país de contrastes, cierto, pero el uso mediático y político de la justa mundialista es aberrante para un régimen que hoy piensa diferente, a diferencia cuando eran oposición.
Mientras las élites disfrutan de los accesos a los estadios de futbol de Ciudad de México, Zapopan, Jalisco y Guadalupe, Nuevo León, los que menos tiene nadan en las aguas puercas de las lluvias en la capital del país, en la avenida Reforma.
Mientras rueda el balón, siguen las desapariciones de personas y las madres buscadoras son ignoradas por el gobierno hipócrita de “izquierda”, que cuidan no ensuciarle la fiesta al negocio multimillonario de la FIFA.
Fueron violentadas las madres buscadoras por los policías, sin ninguna consideración o compasión, al igual que los hicieron los soldados de la junta militar Argentina de Videla contra las Madres de Plaza de Mayo.
¿Cuántas veces ha pasado un seleccionado mexicano a los octavos de final en una copa del mundo de la FIFA?
México avanzó a esta instancia de manera consecutiva en siete justas mundialistas: Estados Unidos 1994, Francia 1998, Corea-Japón 2002, Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014 y Rusia 2018. Entonces, cuál es el desmedido festejo de la derrota del representativo de Ecuador (con quien por cierto están rotas las relaciones diplomáticas).
¿Por qué en un Mundial de la FIFA se mercantiliza el deporte y los gobiernos anfitriones les dan un blindaje de oro para las multimillonarias ganancias, esconde sus problemas como las desapariciones, el narcotráfico, la corrupción y la misma narcopolítica en México? Porque se utilizan mutuamente, unos para lucrar (la FIFA) y otros para esconder sus vergüenzas.
El futbol que es un deporta popular se ha convertido en una mercancía y en un instrumento de manipulación de los gobiernos, pero también se ha deshumanizado.
Es increíble que los gobiernos de EU, Canadá y México anfitriones del Mundial FIFA 2026 no hayan emitido un comunicado de solidaridad con la tragedia de los venezolanos por la destrucción y muerte causada por un doble sismo y replicas que contabiliza casi dos millares de fallecidos, y miles más están bajo los escombros.
Pues no los gobiernos de Claudia Sheinbaum y López Obrador eran uno “camaradas” de la revolución boliviana de Hugo Chávez y el dictador Nicolás Maduro.
Con qué cara dura Gianni Infantino, el dirigente suizo-italiano de la FIFA que tiene 20 años al frente del organismo rector del futbol mundial, desde el 26 de febrero de 2016, es indiferente ante el sufrimiento del pueblo venezolano.
La mayor tragedia en ese país sudamericano ocurrió con el derrumbe de multifamiliares de “papel” construidos con material de mala calidad y muchos sin cimentación, con muros de Tablaroca durante el régimen chavista; el Mundial FIFSA sirve para encubrir la corrupción.
Es impensable que la FIFA destine las multimillonarias ganancias del lucrativo negocio en que han convertido la justa mundialista, para brindar ayuda internacional inmediata, lo que tampoco harán para la reconstrucción.
Es tan letal para los venezolanos el desastre natural por los sismos, como por la mierda de gobierno autoritario y represor chavista de la revolución bolivariana que abandonó a las víctimas atrapadas entre los escombros, vivos o muertos, al carecer de estructura e infraestructura para hacer frente a estas tragedias, porque todo lo han invertido en armamento para reprimir a su pueblo.
Desesperados, civiles le reclaman airadamente a los militares del ejército del gobierno bolivariano títere de Donald Trump, se presenten con sus armas de alto poder sin auxiliar a la población, rescatistas que les exigen dejan las armas para toman los picos y palas para recatara a víctimas bajo de los escombros de edificios derrumbados.
En medio del espectáculo negocio elitista del futbol de la FIFA, el gobierno de EU -usando el lenguaje futbolístico- le meterá un gol a México con la firma del acuerdo comercial T-MEC a modo del vecino país del norte, ante quien el gobierno de la 4T sucumbió.