Nada Personal
La explosión de pipas con Gas LP de huachicoleros en Tepeaca, el 4 de junio, o las inundaciones por una lluvia copiosa el 28 del mismo mes, delatan las deficiencias.
El Centro Histórico de la ciudad de Puebla fue el principal escenario de las pruebas fehacientes de las carencias y deficiencias hidráulicas del drenaje pluvial.
Otros puntos de la ciudad, en este domingo 28, y en otras fechas, han dejado al descubierto la pésima calidad de la obra pública, en muchos casos, gracias a prácticas de corrupción en trabajos de ingeniería.
En uno de los noticiarios radiofónicos matutinos del lunes, una conductora culpó -en su opinión- a los ciudadanos que arrojan la basura en la vía pública, taponeando las alcantarillas, y por ello se ocasionan -aseveró- las inundaciones en temporada de lluvias.
La intensa lluvia registrada la tarde del domingo registró una precipitación acumulada de 64.52 milímetros en la estación meteorológica, de un histórico en el sexto mes del año que registra un promedio de 70 mm a más de 76 mm.
La caída de lluvia en ese lapso de minutos en la ciudad de Puebla la tarde del domingo, finalmente puso a flote las deficiencias de ingeniería hidráulica, la mala calidad de la obra pública y la insuficiencia del drenaje pluvial ante la fuerza del cauce natural de los escurrimientos al entubado río San Francisco, del bulevar 5 de Mayo.
Uno de los ejemplos de las malas decisiones de los ingenieros a cargo de la obra pública es la reducción del alcantarillado de la avenida Fidel Velázquez y Municipio Libre, en la zona de la unidad habitacional La Margarita, donde son frecuentes las inundaciones; como en este punto, son docenas en el primer cuadro de la ciudad y en la periferia.
Lo ocurrido ayer en el Centro Histórico de la Ciudad de Puebla es una situación recurrente con intensas lluvias que delatan la insuficiencia del drenaje para canalizar el caudal.
Una fotografía del fotoperiodista Fernando Abrajan, de agosto de 1973 -compartida por Fer Crisanto- muestra los estragos causados por un fuerte aguacero que inundó 2 Oriente y Bulevar Héroes del 5 de Mayo.
De ese agosto de 1973 al 28 de junio de 2026, nada se ha modificado en un plan hidráulico preventivo en el Centro Histórico en muchos puntos de la ciudad capital y municipios conurbados, donde el crecimiento poblacional ha superado el antiguos sistemas hidráulico para captar las precipitaciones pluviales.
En el estado existen casos más patéticos, como ocurre en la ciudad de Tehuacán, en un primer cuadro de la ciudad sin alcantarillado porque no existe el drenaje pluvial, y durante las lluvias, calles y avenidas principales son unos ríos en las respectivas vertientes.
A lo ocurrido en Puebla el domingo 28 se suma la falta de alertas preventivas de lluvia por parte de Protección Civil y la Comisión Nacional del Agua, lo que dejó el deceso de una mujer en su automóvil al caerle un árbol; así como cuantiosos daños materiales a negocios en el Centro Histórico.
La respuesta del sistema de Protección Civil tampoco fue tan inmediata como debió ocurrir, y las oficinas públicas del ayuntamiento lanzaron comunicados de funcionarios frente a las pantallas de monitoreo, como si con eso ayudarán a los afectados.
En las primeras imágenes en movimiento en redes sociales, fueron civiles los que apoyaron a las personas afectadas, automóviles varados o flotando en los vados de la 2 Oriente y Juan de Palafox y Mendoza, con el Bulevar Héroes 5 de Mayo.
Las precipitaciones pluviales dieron un primer aviso, y la naturaleza no engaña, lo que obliga a las autoridades buscar soluciones para evitar una tragedia futura en Puebla capital y en el resto del estado.
No es consuelo de tontos, pero ciudades modernas y pujantes como Monterrey, Nuevo León, carece de drenaje pluvial profundo, porque se trata de inversión en obra que no se ve, y por ello resultan trágicas las inundaciones por lluvias en la sultana del norte.