Notas para un lector improbable
La máxima en la era de los medios tradicionales de comunicación como la televisión fue que si no salías en la “telera” (TV), no existías, principalmente aplicado a los políticos.
En la aplicación de las tecnologías en las comunicaciones, en la era digital, quien no aparezca en las plataformas de las redes sociales, no existe.
Esta máxima la tienen muy bien afilada los estrategas de comunicación e imagen digital de Natalia Suárez del Real.
Se trata de un producto de marketing digital, bautizada por su creador como “la güera de Morena”; es un experto en viralizar las historias en redes sociales para tenerla en conversación del llamado “vecindario digital”.
El creador, es un hombre experimentado en la materia, tan exitoso que viralizó a Suárez del Real; fue un hitazo en medios digitales y en los tradicionales de comunicación, al grado de colocarla en la conversación nacional.
Como ocurre con la información y las noticias, hacerse viral y estar en la conversación digital es la meta de estrategas de partidos políticos y aspirantes a candidaturas en cargos de elección popular, como es el caso de la señora funcionaria estatal del Bienestar.
Con ese objetivo, principalmente en el partido gobernante Morena (Partido-Estado) que seleccionará a sus abanderados mediante una encuesta para postularlos a diferentes cargos de elección popular para los comicios locales y federales de junio de 2027.
Las encuestas que se aplicarán tomarán en cuenta el “conocimiento” que tiene la población de personajes sujetos a las mediciones; que los conozcan, para bien o para mal.
El oficialismo, como cualquier otra encuestadora, también mide en los personajes la credibilidad, confianza, honestidad, resultados y la intención del voto, etcétera.
En la pasada encuesta aplicada por Morena para seleccionar candidato a gobernador -2024-, por ejemplo, la exalcaldesa poblana morenista Claudia Rivera Vivanco registró alto puntaje en conocimiento entre los encuestados.
Sin embargo, a la exalcaldesa aspirante a la candidatura a la gubernatura fueron más altos los “negativos” como la desaprobación o desconfianza, superando los índices de conocimiento.
Con este ejemplo, políticos desacreditados o aspirantes a un cargo de elección popular, trabajan de manera planeada para convertirse en un producto digital, sin ninguna relación con sus capacidades para desempeñar un cargo de elección popular.
Dos casos en lo particular que valen la pena destacar, es el caso de la funcionaria estatal encargada de la región de Puebla de la Secretaría del Bienestar en Puebla, Natalia Suárez del Real, es un caso exitoso producto de una estrategia de marketing político, bautizada con el mote de “la güera de Morena”, producto digital para viralizarlo.
Es un éxito como producto digital y la meta es hacer que se viralice el “mote” digital para alcanzar un buen registro en las encuestas de Morena.
Aspirante a una candidatura de Morena por una diputación, la apuesta como producto digital para viralizarla fue irrumpir en el ciberespacio a contracorriente de los cánones de la 4T, y de la naturaleza de su encargo como funcionaria del Bienestar, para los pobres.
Con ese propósito Suárez del Real irrumpió en el escenario digital en la celebración dispendiosa por su cumpleaños en un hotel boutique, una fiesta “temática” con una torre de champán para los invitados, inspirado en la década de 1920 y la novela El Gran Gatsby.
La fiesta realizada a principio de este 2026 fue el banderazo de la campaña digital del marketing político que rompiera con las normas de la 4T: una presunta “güera en Morena” con un dispendio de dinero en su fiesta, pese a ser funcionaria del Bienestar.
Un éxito mediático en el vecindario digital (como lo bautizó el periodista Carlos Marín), como producto de una campaña bien pensada u diseñada.
En ese plan de campaña digital irrumpió Natalia Suárez del Real en el montaje del beso del amor en el Palenque de la Feria de Puebla con su jefe, Edgar Chumacero, en un escenario para viralizarla, rompiendo esquemas y paradigmas, para seguir en la conversación digital.
Lo que le sigue en la estrategia es seguir vendiendo historias de Natalia Suárez en las redes sociales, ahora con una carta dirigida a diputado Nacho Mier, reclamando el presunto desprecio político y el reclamo de la supuesta “violencia política de género”.
Esta campaña es acompañada con sitios de internet apócrifos para impulsar las “historias” y entrevistas pagadas para alimentar la narrativa del montaje de la imagen digital de quien aspira a ser diputada de Morena.
No importa a qué costo, y aunque sus actos sean contrarios a los principios de la 4T, el tema es construir candidaturas digitales en el oficialismo con presuntos escándalos de personajes como esta servidora pública estatal.Contrasta con esta campaña digital exitosa de la señora Suárez del Real, con la pobre irrupción en redes sociales de políticos que salen del ostracismo por su oscuro pasado, como es el caso del señor Jonathan Collantes Cabañas, de quien me referiré en otra entrega.




