Notas para un lector improbable
En el sindicato de Trabajadores de Industria Automotriz Volkswagen (Sitiavw), hay enojo entre los 7 mil afiliados por los despidos y la opacidad en la negociación salarial y contractual.
Además de los primeros despidos de los mil 200 anunciados por la empresa automotriz, reclaman la falta de transparencia de la Comisión Revisora ante la sospecha de la mutilación del paquete de prestaciones.
Trabajadores sindicalizados denuncian que el comité ejecutivo y la comisión revisora ocultan la compactación de las prestaciones en un bono.
Se trata de prestaciones diversas del clausulado del Contrato Colectivo de Trabajo relacionados a prestaciones como útiles escolares, premio de puntualidad, etcétera, lo que equivale a una pérdida de prestaciones económicas ligadas al salario.
En las diferentes naves industriales no circula entre los trabajadores sindicalizados los términos de las negociaciones en específico sobre los cambios a las cláusulas del CCT.
A la opacidad mostrada por la dirigencia sindical encabezada por Hugo Tlalpan Luna, se suma la actitud desdeñosa de los secretarios del comité ejecutivo al no dar respuestas claras.
Existe una opinión generalizada entre los agremiados, en el sentido de que Tlalpan Luna sí sabía de los despidos de los trabajadores de plazas “heredadas” a hijos o hijas de trabajadores jubilados o fallecidos.
Esta inconformidad calienta el ambiente de votación en urnas prevista para el 11 de septiembre en la consulta a los trabajadores si aceptan o rechazan al aumento salarial directo del 4.3 por ciento directo al salario y 5.74 por ciento en prestaciones.
Crece la tendencia entre los sindicalizados de votar en contra del acuerdo de aumento salarial, acicateados por los despidos, lo que en teoría será motivo de un conflicto laboral con la colocación de las banderas rojinegras en la planta armadora.
Hasta el momento los afiliados al sindicato de VW desconocen la boleta de votación respecto al contenido relacionado a los porcentajes salariales y las cláusulas del CCT modificadas.
A la fecha no ha explicado el líder sindical Hugo Tlalpan cómo y por qué convoca a una consulta en las urnas, cuando jurídicamente venció la segunda prórroga el 26 de agosto a las 11 horas.
Se desconoce la existencia de una tercera prórroga, en espera del resultado de la votación del 11 de septiembre; no existe tal solicitud de ambas partes de prórroga, bajo la sospecha de que los dirigentes sindicales firmaron acuerdos sin consultar a los trabajadores.
En el caso hipotético de que los trabajadores rechacen el aumento salarial, obligarían a la dirigencia abrir una nueva ronda de negociaciones con la empresa, pero para los directivos de la firma alemana, la negociación fue concluida, y estallar una huelga sería ilegal.
En el caso de estallar la huelga, jurídicamente la empresa alemana puede solicitar a las autoridades laborales la inexistencia legal de la huelga, y el único argumento es que habría sido conjurada con un acuerdo entre representantes de la empresa y del sindicato.
Un escenario como el descrito generaría una crisis interna de legitimidad en la dirigencia sindical que podría causar una rebelión de destitución del comité ejecutivo.
Una huelga en la empresa VW sólo puede tener validez si emplazan por violaciones al contrato colectivo por los despidos unilaterales de los trabajadores, pero no por las revisiones salariales y contractuales, porque fue una negociación concluida, cerrada.
Se sabrá qué ocurrió con las negociaciones salariales y contractuales, porque los términos y acuerdos notificados a la autoridad laboral, han sido encriptado para mantener en secreto la negociación.




