Notas para un lector improbable
Un año y un poco más de dos meses tardó la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, en doblegar al núcleo duro del López obradorismo. Eso se vio con la renuncia de Andrés Manuel López Beltrán a la Secretaría de Organización de Morena para contender por una diputación federal por el VI Distrito Electoral Federal del estado de Tabasco. Con este golpe las huestes de la nueva administración toman el control del partido guinda y de las candidaturas rumbo al proceso electoral del 2027.
Vale la pena recordar lo sucedido el 9 de marzo de 2025, en una asamblea informativa realizada en el Zócalo, Andy López Beltrán, Luisa María Alcalde Luján, Adán Augusto López Hernández, Ricardo Monreal Ávila, Manuel Velasco, Alejandro Esquer Verdugo y Victoria Rodríguez Ceja, ignoraron a la mandataria, quien pasó a su lado. Las consecuencias fueron desastrosas para la mayoría de ellos. Más allá de lo desafortunado del evento, el cual se hizo viral, reflejó tres cosas; la primera, el fin de una era y el comienzo de otra; la segunda, la ruptura en Morena terminó de hacerse evidente, y la tercera, la sangre fría de CSP, quien esperó el momento para realizar un ajuste de cuentas.
Al inició del 2026 empezaron a rodar cabezas; el 11 de febrero, el senador Adán Augusto López salió de la Presidencia de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) y de la coordinación de la bancada de Morena, designó a su allegado Ignacio Mier Velazco. La carrera del tabasqueño fue afectada por la detención del líder de la Barredora, Hernán Bermúdez, exsecretario de Seguridad de Tabasco, en la época de López Hernández como gobernador de Tabasco. Nunca superó el trauma de no haber sido designado candidato presidencial, sintió que fue traicionado por su hermano Andrés Manuel López Obrador.
La misma suerte corrió Luisa María Alcalde Luján, quien dejó la dirigencia nacional del partido guinda el 22 de abril, y pasó a integrarse a la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal el 4 de mayo, luego de haberlo pensado. Ariadna Montiel Reyes tomó su lugar.
No tardó en acompañarla el hijo de AMLO, Andy, quien en su carta de despedida dejó un extracto de amargura al exaltar su gestión al frente de la Secretaría de Organización de Morena, donde aseguró que durante un año y siete meses logró incrementar el padrón de Morena en 10 millones de militantes y avanzar en la credencialización de cerca de siete millones de afiliados. De este modo puso punto final, momentáneamente, a su legitima aspiración de ser candidato a la Presidencia de la República por el partido guinda en el 2030.
Otro damnificado fue el diputado federal Ricardo Monreal Avila, quien mantuvo la coordinacion de la bancada morenista en San Lázaro, pero lo exhibieron en sus excesos en Europa, cuando se dio una escapadita con su esposa a costa del erario público. Además, frenaron a su hermano Saúl Monreal Ávila, quien no podrá ser al candidato a la gubernatura de Zacatecas en el 2027, ya que en Morena existen disposiciones contra el nepotismo político. Actualmente el gobernador es su hermano David Monreal, ya veremos si es el final del caciquismo de esta familia.
A los que todavía no les pasa nada son a los senadores Manuel Velasco Coello, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Alejandro Esquer Verdugo de Morena y Victoria Rodríguez Ceja, gobernadora del Banco de México.
Mientras tanto, Sheinbaum Pardo prepara la realización de un informe de rendición de cuentas el próximo 31 de mayo, a casi dos años de su triunfo electoral. En cada una de las capitales de los estados se efectuarán concentraciones en plazas públicas.




