Se cayó el sistema y aplazan audiencia Marín versus Lydia
PUEBLA, Pue., 20 de octubre de 2026.- “Las reporteras que cubrimos todos los casos de trata de mujeres, de niñas, de niños, de personas en el mundo, somos reporteras de guerra”, afirmó la periodista Lydia Cacho, al denunciar que las fallas técnicas de un juzgado impidieron realizar el careo que tenía programado con el exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, este 20 de octubre.
Durante una transmisión en vivo desde España, la escritora explicó que se preparó durante meses para enfrentar judicialmente al exmandatario poblano, a quien señala por ordenar su detención y tortura en diciembre de 2005. Sin embargo, cuando estaba por comenzar la audiencia virtual, le informaron que el sistema de comunicación del juzgado había dejado de funcionar.
“Se le cayó el sistema al juzgado. ¿Les suena conocido?”, cuestionó, al relatar que inicialmente le dijeron que se había ido la luz y después surgió la posibilidad de que no se hubieran pagado los derechos de uso de la plataforma para realizar las audiencias.
Cacho señaló que el encuentro representaba una oportunidad para presentar las pruebas de su caso y avanzar hacia la justicia después de casi 21 años de litigio. Incluso, relató que acudió a terapia antes de la diligencia para prepararse emocionalmente ante la posibilidad de confrontar a Marín.
La periodista también habló sobre las consecuencias psicológicas de investigar delitos de explotación sexual infantil y documentar durante años testimonios y evidencias de violencia contra menores. Aseguró que ha tenido que procesar tanto las agresiones que denuncia haber sufrido como el impacto de conocer las historias de las víctimas.
“Yo he tenido que pasar la mitad de mi vida procesando mis propios traumas de la tortura que se ejerció en mi contra”, relató.
En su mensaje, advirtió que las fallas judiciales pueden afectar a cientos de personas que esperan una resolución en casos de desaparición, secuestro, violencia familiar y delitos contra niñas y niños.
Por ello, sostuvo que el problema no debe limitarse a lo ocurrido en su audiencia, sino que debe revisarse el funcionamiento de las instituciones encargadas de impartir justicia.
Cacho recordó que su caso comenzó tras la publicación de Los demonios del Edén, libro en el que documentó una presunta red de explotación sexual infantil. Por las revelaciones, sostuvo que el empresario Kamel Nacif recurrió al entonces gobernador poblano para actuar en su contra.
La comunicadora insistió en que continuará con el proceso para exigir justicia y una reparación integral del daño para las víctimas. También llamó a quienes investigan delitos de violencia y explotación a cuidar su salud mental y buscar acompañamiento psicológico.
“No creo que lo que yo haya hecho todo este tiempo es un acto heroico, de ninguna manera. Es un acto de convicción, de profesionalismo, de ética y de humanidad”, concluyó.