Chipilo, entre ejecuciones, presunto narcomenudeo y un ataque contra la Policía Estatal
PUEBLA, Pue., 9 de mayo de 2026.- Gabriela Flores tiene casi dos años de buscar a su hija Karla Alejandra Tela Flores, de 25 años de edad, quien desapareció un domingo 14 de julio de 2024. Ella iría a visitar a su hermano en San Salvador Chachapa, en Amozoc, a 15 minutos del municipio de Puebla, donde fue vista por última vez.
A 22 meses de la desaparición, las autoridades no tienen avances sobre el caso de Alejandra y Gabriela no se quedó sentada esperando a que apareciera.
“No me importaba el calor, no me importaba la salud, sí sacrifiqué la salud, sí sacrifiqué el tiempo. En ese momento no me acordé de que tenía a más personas a mi lado, me enfoqué en mi hija”, recordó Gabriela en entrevista.
De acuerdo con la agrupación Mapa de Activismo Feminista por la Paz y la Memoria, entre 2019 y 2022 las madres buscadoras han logrado encontrar a mil 230 personas sin vida en fosas clandestinas y han localizado a mil 300 personas con vida en distintas partes del país.
A pesar de su labor, que implica buscar en barrancas, ríos, con palas y varillas, además de realizar labores de investigación incluso en redes de trata, en el proceso terminan exponiéndose al peligro.
“Ahora el que busca, se asesina. Nos desaparecen también. Entonces, ya no sabemos aquí quién es el malo, el villano, el que te desaparece o el mismo gobierno. No lo sabemos”, reconoce Flores.
Desde 2010 y hasta la fecha han sido asesinadas 35 madres buscadoras. En Puebla, el pasado 4 de octubre de 2022 fue asesinada a balazos Blanca Esmeralda Gallardo, quien buscaba a su hija Betzabé Alvarado Gallardo, desaparecida en octubre de 2021.
Es por eso que este 10 de mayo, Gabriela Flores, integrante del colectivo Voz de los Desaparecidos, no celebrará el Día de las Madres, sino que se manifestará para recordarle a las autoridades que faltan 2 mil 406 personas desaparecidas y no localizadas.
No hay cifras oficiales sobre cuántos familiares buscadores existen en cada estado de la República, pero el colectivo Voz de los Desaparecidos cuenta con al menos 100 integrantes y el 95 por ciento son madres. Otro colectivo en la entidad es Justicia por Paulina Camargo, integrado por al menos 10 familias.
La búsqueda regularmente tarda años, pero, a pesar del tiempo, las madres buscadoras no pierden la esperanza frente a escenarios adversos:
“Si me está escuchando mi hija, si tiene esta oportunidad de escucharme, que no pierda la fe, que la voy a encontrar, que resista, que resista”, solicitó Gabriela.
*Ella es Karla Alejandra*
En entrevista, Gabriela Flores recordó que Alejandra fue una hija deseada y amada por ella y su padre. De niña participó en un programa infantil como conductora y estudió los primeros semestres de Administración de Empresas en la Universidad Tecnológica de Puebla (UTP).
“Fue una niña, no porque estoy hablando de que ya no exista, sino porque ahorita ya es una mujer de 27 años. Fue una niña muy inteligente, muy aplicada y muy sociable; desde pequeña siempre tuvo un carácter muy fuerte”, recordó.
Karla Alejandra siempre mostró responsabilidad con su familia y era transparente al momento de salir, pues incluso compartía su ubicación. El día que fue vista por última vez mandó un audio por la noche avisando que aún no llegaba a casa de su hermano, pero que iba en camino. Algo ocurrió en el trayecto, pues los vecinos reportaron que jamás la vieron llegar.
“Tal pareciera que se la hubiera absorbido la tierra. Sin embargo, yo no pierdo la esperanza porque tengo la fe en Dios de que la voy a encontrar. Posiblemente con el tiempo, no en las condiciones que yo quisiera”, reconoce Gabriela.
Karla mide un metro con 60 centímetros, es de complexión delgada y piel apiñonada. Su cabello es café oscuro y lacio, además de que tiene cejas pobladas. Usaba brackets al momento de su desaparición y cuenta con varios tatuajes: un gato negro en la muñeca derecha, un diablito en el antebrazo derecho, un cráneo de perfil en el brazo izquierdo y la silueta de unos ojos y una boca riendo en la clavícula izquierda.
*Más personal capacitado y drones para mejorar las búsquedas*
Gabriela Flores pidió al gobierno fortalecer las condiciones de búsqueda de personas desaparecidas mediante mayor capacitación y especialización para ministerios públicos, abogados e investigadores, así como la incorporación de policías investigadores y cibernéticos mejor preparados.
También solicitó reforzar las áreas de análisis de telefonía y redes sociales como Facebook e Instagram, aprovechar de forma real la tecnología en las investigaciones y dotar a las autoridades de más herramientas y equipo, incluidos drones, al señalar que actualmente las instituciones carecen de recursos y personal capacitado para realizar adecuadamente su trabajo.