Luto en Puebla por hallazgo sin vida de 2 estudiantes de la BUAP y una docente
PUEBLA, Pue., 28 de septiembre de 2025.- El talento científico mexicano volverá a orbitar la Tierra. El próximo 20 de octubre, desde el Centro Espacial Tanegashima en Japón, despegará el GXIBA-1, segundo nanosatélite mexicano que llegará a la Estación Espacial Internacional (EEI) con una misión clara: monitorear los volcanes activos de México para contribuir a la protección de la población.
El proyecto es liderado por la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) y cuenta con el respaldo de la Agencia Espacial Mexicana (AEM). A través de un comunicado de prensa, la UPAEP explicó que su desarrollo se consolidó tras ser seleccionado en 2022 en el concurso internacional KiboCUBE, organizado por la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) y la Oficina de Asuntos del Espacio Exterior de la ONU (UNOOSA), lo que permitió asegurar su lugar en esta plataforma orbital.
El GXIBA-1 forma parte del proyecto MEVA (Monitoreo y Exploración de Volcanes Activos) y su aporte va más allá del simple envío de datos. Desde el espacio, sus sensores medirán cambios en gases como dióxido de carbono y dióxido de azufre, generando información clave para la comunidad científica mexicana en el estudio y prevención de erupciones volcánicas, con especial énfasis en el Popocatépetl.
Para lograrlo, la UPAEP y la AEM han tejido una colaboración que abarca desde la transferencia tecnológica hasta la creación de aplicaciones basadas en imágenes satelitales (IS). Con el apoyo del Centro Regional de Desarrollo Espacial (CREDES) en el Estado de México se validan algoritmos de inteligencia artificial, machine learning y deep learning para identificar patrones y tendencias en el comportamiento de los volcanes.
El esfuerzo también contempla el diseño y puesta en marcha de una estación terrena de ultraalta frecuencia (UHF) para el monitoreo y control del nanosatélite. Este componente incluye talleres en antenas, equipos receptores y radiofrecuencia, indispensables para calibrar y operar la estación desde tierra. A la par, se realizan estudios de prospectiva tecnológica y validación de datos en colaboración con laboratorios especializados, como el Instituto de Ciencias Físicas de la UNAM, para fortalecer la precisión y confiabilidad de la información.
La experiencia acumulada por el equipo de la UPAEP no es menor. Con apoyo de la AEM y de la NASA, este grupo desarrolló el AztechSat-1, primer nanosatélite mexicano en la EEI, lanzado en 2019 por SpaceX y reconocido por la agencia estadounidense en su publicación oficial “20 Años de Ciencia de la EEI”. Este camino ha abierto la puerta a nuevos proyectos como la primera constelación mexicana de observación terrestre de órbita baja “IXTLI”.
GXIBA es un vocablo zapoteco que significa “Universo” o “Estrellas”, concepto que refleja el espíritu del proyecto y el horizonte que el talento mexicano busca alcanzar. Con su lanzamiento programado para este 20 de octubre, México da un nuevo paso en la consolidación de su presencia en la comunidad espacial internacional.