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PUEBLA, Pue., 10 de junio de 2026.- México llegará a la Copa del Mundo 2026 con estabilidad política y una presidenta con altos niveles de aprobación, aunque enfrentará desafíos importantes en materia económica, social y de seguridad, de acuerdo con un análisis elaborado por la consultora Integralia.
El reporte señala que el impacto económico del torneo será limitado, con un incremento estimado de apenas 0.1 por ciento anual en el Producto Interno Bruto (PIB). Aunque indicadores como las exportaciones y los salarios han mostrado avances, la inversión privada permanece estancada y persisten retrasos en proyectos de infraestructura relacionados con aeropuertos y transporte.
En el ámbito político, el Mundial coincidirá con la revisión del T-MEC, además de tensiones diplomáticas con el gobierno estadounidense por temas de narcotráfico y seguridad. También advierte presiones sobre la gobernabilidad en la Ciudad de México, sede del partido inaugural.
El estudio destaca que uno de los principales desafíos será la seguridad pública. Si bien los delitos de alto impacto han mostrado una reducción respecto a años anteriores, la tasa de homicidios dolosos en México continúa por encima del promedio mundial. Además, persisten problemas como la extorsión y las desapariciones, mientras que la llegada masiva de turistas podría incrementar riesgos de fraudes, robos, delitos sexuales y ciberataques.
Integralia subraya que el país que organizará su tercera Copa del Mundo es muy diferente al que recibió los torneos de 1970 y 1986. La población pasó de 52.8 millones de habitantes en 1970 a una proyección de 134.2 millones para 2026, mientras que el PIB crecerá de 35 mil millones de dólares registrados hace 56 años a 1.83 billones de dólares.
Pese a estos avances, el documento advierte que existe una percepción social de indiferencia hacia el Mundial y la Selección Mexicana. Según el análisis, solo una quinta parte de las conversaciones digitales relacionadas con el torneo reflejan optimismo.
El informe concluye que, aunque México será el primer país en albergar tres Copas del Mundo, la seguridad, la gobernabilidad y la capacidad de respuesta de las autoridades serán los factores que definirán el impacto del evento y la imagen internacional del país durante 2026.




