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PUEBLA, Pue., 5 de julio de 2026.- Mientras Gilberto Mora Olayo, padre de la joven joya de la Selección Mexicana, Gilberto Mora Zambrano, ‘Morita’, se alistaba para encarar el Torneo Apertura 2008, que inició el 6 de julio de ese mismo año, defendiendo la playera del Puebla de la Franja, su esposa, Olga Zambrano, cursaba el sexto mes de gestación del joven futbolista.
Su padre fue futbolista profesional y defendió los colores de once clubes, cuatro en el máximo circuito y siete en el circuito de ascenso, en el que logró salir campeón con los extintos Tiburones del Veracruz en el Torneo Invierno 2001 de la entonces Primera División A.
Antes de enrolarse a la plantilla de los Camoteros, el volante por izquierda jugó con los Jaguares B, filial de los también desaparecidos Jaguares de Chiapas, escuadra a la que también defendió y con la que pasó a la historia por salvarlos del descenso en 2003 con un agónico cobro de tiro libre cuando restaban diez minutos de juego contra Tecos de la UAG. Esto ocurrió el 17 de mayo de 2003.
Mora cobró magistralmente el tiro libre al borde del área, marcando el 1-0 definitivo en el estadio Víctor Manuel Reyna. Esa anotación, combinada con el empate de los Colibríes de Xochitepec, aseguró la permanencia de los chiapanecos en la Primera División.
Posteriormente a su participación con los Jaguares B, el originario de Ciudad de México y quien debutó en el profesionalismo en 1997 con los Diablos Rojos del Toluca, regresó a la máxima categoría del futbol mexicano enrolado con el cuadro enfranjado, institución a la que llegó en calidad de préstamo.
En tanto, su esposa Olga e hijas, Bárbara y Kamila, se quedaron en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, para evitar algún contratiempo en el embarazo del ahora joven futbolista, quien tiene sorprendido al mundo del balompié por sus magistrales actuaciones tanto en su equipo los Xolos de Tijuana, como con la selección nacional, con la que participa en la justa mundialista.
Fue el 14 de octubre de 2008 cuando vio a la luz la joven promesa del futbol mexicano. Al año siguiente, tanto ‘Morita’ como el resto de su familia se asentaron en la ciudad de Puebla.
Su padre, tras su travesía en el Apertura 2008 con el Puebla, tuvo que enrolarse, una vez más con los Jaguares.
Sin embargo, regresó en el 2009 para jugar con el conjunto de la diagonal en el pecho. Bajo las órdenes del timonel José Luis Sánchez Solá, formó parte de los ‘Chelis Boys’, que tanto añora la afición Camotera. Estuvo con el cuadro poblano hasta 2010.
En esa plantilla destacaron Jorge Villalpando, Alexandro ‘Mostro’ Álvarez, Jesús Santa Cruz, Alejandro ‘Pelón’ Acosta, Joaquín ‘Morocho’ Velázquez, Luis Miguel Noriega, Sergio ‘Samba’ Rosas, Gilberto Mora, Álvaro Ortiz, Nicolás Olivera, Carlos ‘Pescadito’ Ruiz y Álvaro ‘Bola’ González, entre otros.
Defendiendo la casaca del Puebla, el mediocampista Gilberto Mora Olayo disputó 47 partidos, logrando dos goles, ambos en el Apertura 2008.
En el 2011, Mora Olayo dejó la Angelópolis para enrolarse con los Xolos de Tijuana, donde se retiró, asumiendo el rol de director técnico en las fuerzas básicas del equipo fronterizo, convirtiéndose en el formador y mentor directo del actual seleccionado nacional.
Fue su padre quien debutó a ‘Morita’ en la categoría Sub 13 en 2019. Cumpliendo bajo su estricto control todo su proceso juvenil. Hasta que en el verano de 2024, por su destacada capacidad técnica fue captado y ascendido al primer equipo de los Xolos por el director técnico colombiano Juan Carlos Osorio, quien lo debutó el 18 de agosto de 2024 contra Santos Laguna.
Gilberto Mora se presentó en la Liga Mx a la edad de 15 años con 10 meses. Once días después, logró su primer gol en el máximo circuito convirtiéndose en el anotador más joven en la historia, con apenas 15 años y 320 días.
Actualmente, a sus 17 años se convirtió en el futbolista más joven en la historia de México en jugar y alinear como titular en una Copa del Mundo.
Asimismo, es el jugador de menor edad en todo el torneo de la FIFA en este verano.