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PUEBLA, Pue., 30 de noviembre de 2025.- Un total de 500 atletas tomaron parte en el reto Tower Running Puebla 2025, que constó en el ascenso de la Torre Inxignia, una carrera vertical WellVitae que consistió en desafiar sus límites y alcanzar el punto más alto de Puebla. Los participantes tuvieron que subir 45 pisos y 990 escalones.
Esta experiencia Tower Running estuvo avalada por la Federación Mexicana de Tower Running y la Tower Running World Association.
En este reto vertical, cada corredor tuvo que ir ascendiendo el inmueble piso por piso y escalón y por escalón, uno tras otro, hasta llegar al piso 45.
De acuerdo con los participantes, fue del piso 25 al 45, cuando el desafío se volvió más complejo, ya que por momentos les empezó a faltar el aire, aparecieron los calambres y, en algunos casos, en algunos participantes apareció el "muro", esa sensación mental que a algunos los hace declinar por sentir que el recorrido ya se hizo por momentos eterno, pues en una Tower Running se ve el principio, pero no el final cuando los escalones se siguen uno tras otro mientras se corre dentro de un cubo de pared a barandales de un metro 90 centímetros.
Es justamente por lo estrecho del ascenso que se van realizando las salidas por bloques y es cada tiempo individual lo que se califica.
En esta primera experiencia de la Tower Running Puebla 2025, en el Edificio Inxignia, tomaron parte niños y adultos, así como policías y bomberos, ellos en una categoría especial.
Al término de la prueba, José César Hernández López, se mostró satisfecho por haber concluido el ascenso, que en su decir fue muy pesado.
"Es la primera vez que hago este reto. De hecho creo que es la primera ocasión que se hace en Puebla (...) cuando vi que la estaban promoviendo me puse a pensar si participaba o me inscribía en el Maratón de Puebla y me decidí por esta carrera para ver cómo era y la verdad es que es muy dura", comentó.
Dijo que le costó trabajo entrenar la subida de escaleras porque su casa es de una sola planta.
"Pero estuve yendo a la casa de un primo y juntos nos preparamos. Al final él ya no se pudo inscribir".
Por su parte, Armando Contreras Fernández de Lara comentó que "ninguna carrera, sea plana o vertical es fácil, hay que entrenarse y sobre todo (tener una gran) mentalidad, ganas de hacerlo".
Él también participó en una prueba de estas características, lo que le dejó muy contento.
Para él lo más difícil fue el dolor que empezó a sentir en los gemelos derivado del esfuerzo.
"Tendré que aprender los tipos de entrenamientos que hay que realizar previamente porque definitivamente es diferente este tipo de pruebas a una carrera atlética".
Finalmente, expresó que el llegar a la cima le causó una sensación muy especial.
"Muy diferente a lo que ocurre en una carrera, donde en la meta, pero, especialmente, en el recorrido hay gente que te grita, alienta y aplaude. Aquí vas solo y con la atención puesta en no errar el paso entre escalón y escalón".




